Lunes 29 de junio. ¿Se encuentra Leona Vicario? Le traemos un paquete de Amazon. El pequeño envoltorio traía algunas líneas de “Los azules” de Carlos Pellicer. Ah, la maravilla: “Hay azules que se caen de morados”. Ah, la verdad: “Hay una sed de naranja / junto a la tarde todavía muy alta”. ¿Cómo ven a Gil lírico y enfebrecido, pero sin tos seca? El semáforo de la Ciudad de México se ha movido de rojo a naranja, algunos establecimientos no esenciales podrán abrir sus puertas. Gilga acopia dudas. Los alrededores de la CdMx están todos en rojo. ¿El virus malo se detendrá al terminar Ecatepec y volverá sobre sus pasos antes de entrar a las calles de la CdMx? Ese naranja está muy rojo, diría Pellicer. Gamés espera que salga bien, pero las probabilidades son muy bajas. No se necesita ser un epidemiólogo para saber que saldrá mal: más contagios, más enfermos y más muertos. Con la pena.

***

11:30 pm.

Una nota de Pedro Domínguez en su periódico MILENIO informa que el presidente Liópez Obrador dijo: «Sí voy a viajar a Estados Unidos, creo que hoy se va a definir el día, el motivo es participar la entrada en vigor del tratado de libre comercio, el motivo del viaje; voy a tener un encuentro con el presiente Donald Trump para celebrar el que se logró este acuerdo y que nos va a significar a las tres naciones el trabajar en una de las regiones o la región más importante del mundo en términos de comercio; en términos económicos es el mercado más fuerte el mundo, esto para México va a significar inversión foránea, extranjera, se reactiva la economía y se generan empleos y hay bienestar».

De acuerdo hasta la última palabra, pero caramba, hacerle campaña a Trump, al presidente de Estados Unidos que ha agraviado, infamado, injuriado a los mexicanos, ¿no es un poco demasiado?

El Presidente no usa cubrebocas en México, no se unta gel en las manos, pero dijo que si le solicitan que se haga la prueba de covid-19 para entrevistarse con el presidente de Estados Unidos no tiene problema de “actuar con humildad”. Allá humildad; acá, soberbia. Muy bonito.

“No sé si me lo pidan, no adelantemos vísperas; si lo piden, pues ya vamos a ver qué hacemos, entonces resolvemos. No tengo ningún problema de actuar con humildad; sí, porque tampoco tengo nada que ocultar, nada, muy contrario de lo que se piensa, el poder es humildad”.

“Voy a trasladarme en los aviones de ruta comercial, pero se puede hacer una escala y llegar a Washington un día antes del encuentro que tendremos, entonces lo voy a hacer de esa manera; no descarto la utilización de aviones de la Fuerza Aérea, de la Secretaria de Marina, pero solo en caso de urgencia, de necesidad de atender a la población, casos por tragedias que no deseo, pero si tengo necesidad de moverme pronto, utilizaría yo aviones o helicópteros de las fuerzas armadas… Como tengo tiempo me puedo ir antes y llego sin problema, no hace falta porque también hay que gobernar con el ejemplo, hay que predicar con el ejemplo, nada de la parafernalia de antes, me molesta; hay cosas que no deben volver a suceder en el país; no quiero dar pie a nada; no quiero que regrese ese estilo al gobierno, la extravagancia, la prepotencia, la fantochería”. Anjá. “Fantochería”. Siempre quedan las carretas. Si el Presidente sale hoy en carreta, llega en quince días a Washington. Ahí va, la preciosa carreta entrando a la Casa Blanca.

***

2:30 pm.

La hora sagrada. Para Ripley: el Presidente dijo que habrá una investigación de fondo en lo que respecta a la liberación de la mamá del jefe del cártel de Santa Rosa. “Tiene que ver con un problema añejo, vinculado con dos elementos, ineficacia y corrupción, siempre se habla de que se deja en libertad a presuntos delincuentes porque no se integró bien la investigación y es una forma de ocultar un acuerdo, una transa, para decirlo con claridad, siempre andan buscando algunos jueces, no generalizo, jueces que buscan si hubo alguna falla en la hora de la detención o cualquier cosa para dejar en libertad a presuntos delincuentes. En este caso se va a hacer una investigación a fondo para investigar por qué se dejó en libertad a esta persona”. Por cierto, el Presidente no saludó a la mamá del Marro. Bueno, hay de capos a capos.

Todo es muy raro, caracho. Como diría Musset: “Quien quiere a su madre no puede ser malo”. Anjá, dice Gamés.

Gil s’en va
gil.games@milenio.com



Cortesia Milenio

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here