un complejo menú de partidos en crisis

Foto: ECOS

El fujimorismo, sin un Fujimori; el aprismo, sin su líder Alan García; parte de la izquierda sin una inscripción electoral propia. Estas son las facciones que integra el menú electoral que los peruanos tendrán que digerir el próximo 26 de enero, aunque los platos no tengan buen sabor.

«Los partidos llegan débiles. Desde los años 90 arrastran una crisis que, pese a los años, no ha mejorado», explicó a EFE Hernán Chaparro, jefe de Estudios de Opinión del Instituto de Estudios Peruanos.

Luego de la disolución del Congreso el pasado 30 de septiembre, la discusión se centró en el reclamo opositor de que era una medida ilegal, la cuestión quedó zanjada cuando el Tribunal Constitucional informó que sentaría su posición sin variar el cronograma electoral fijado para enero.

La mayoría de partidos manifestó que participaría en los comicios, a fin de no perder su inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones.

Entre ellos, el fujimorismo y el aprismo son las toldas que llegarán más golpeadas a las legislativas. Debido a dos causas fundamentales: el desgaste por su confrontación con el Ejecutivo y por el escandalo Lava Jato, en que los principales líderes resultaron involucrados.

La esperanza de cambio

Aunque la sombra de la corrupción acompaña la política peruana de los últimos 25 años, estas elecciones llegan como resultado de intentos para reformar el sistema judicial y la lucha contra la corrupción.

Así lo valoró Walter Albán, directivo de la ONG Proética, quien aseguró que cree que el votante promedio tiene la intención de «cuidar mucho más su voto y tiene una idea más clara de quién es quién entre los candidatos».

Reelección de congresistas

No obstante, pese a la voluntad de cambio, Albán considera que existen factores que juegan en contra, como la no aplicación de prohibir la reelección. Ley que fue aprobada en 2018 pero que no se aplicará en enero.

Hasta el momento, al menos 6 de los 24 partidos con inscripción llevarán candidatos que fueron congresistas del Parlamento disuelto.

Sobre estos, Albán consideró que los fujimoristas y apristas que busquen la reelección serán rechazados. Así mismo, a su juicio, los demás partidos que lleven candidatos que fueron miembros del extinto parlamento sacarán una escasa votación.

Las encuestas

Fuerza Popular y el Partido Aprista Peruano alcanzarían, según una reciente encuesta, apenas 5 y 3% de intención de voto, respectivamente.

El fujimorismo tendrá que luchar con una imagen relacionada con la corrupción, pero también con el hecho de que llegan sin un Fujimori, señaló Chaparro.

«En Lima, quien está a la cabeza es Martha Chávez. Cuando ella postuló a la presidencia en 2006, sacó 7%. En Lima tiene un poco más de fuerza, pero nunca les ha ido bien sin un candidato Fujimori. En cambio, con ellos sí alcanzan por encima de 30%», apuntó Chaparro.

En el caso del Aprismo, tanto Chaparro como Albán consideraron que sus probabilidades son mínimas.

«Está en una crisis. Se suicidó su líder Alan García, pero su líder se quitó la vida cuando tenía 4% de aprobación», dijo Chaparro.

Quien llega mejor ubicado, según la misma encuesta es el partido de centro derecha Acción Popular, que aún sin un líder claro, cuenta con 15% de intención de voto.

La izquierda sin inscripción

En tanto que la izquierda irá al Congreso en partidos divididos.

El movimiento Nuevo Perú llegará sin una inscripción propia, por lo que aspirará al Congreso en alianza con Juntos por el Perú.

El Frente Amplio alcanza una simpatía de 4% y una lista en la que no participa ningún reciente ex congresista.

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