A un año de haber sucedido la explosión de un ducto de Pemex en Tlahuelilpan, hecho en el que murieron 137 personas, autoridades federales, estatales y municipales realizaron una ceremonia para recordar a las víctimas.

En el evento el secretario de gobierno del estado de Hidalgo, Simón Vargas Aguilar, aseguró que la región aún sigue de luto e hizo un llamado para que lo que ocurrió en Tlahuelilpan no se vuelva a repetir en ningún otro lugar de México.

“Hace un año las y los hidalguenses mostramos solidaridad, apoyo y trabajo coordinado, porque Hidalgo y su gente es más que la tragedia y siempre nos dolerá la pérdida, pero debemos seguir en pie”, dijo el secretario, quien externó su apoyo a todas las personas afectadas.

Al recordar el sufrimiento que se vivió aquel 19 de enero en Tlahuelilpan, el secretario deseó que estos acontecimientos no se vuelvan a repetir: “Lo que sucedió en esta región no debe vivirlo nadie, no puede repetirse, ni en Hidalgo ni en ningún otro lugar de nuestro país, ese debe ser nuestro compromiso, nuestro legado para las futuras generaciones”.

Al evento también acudió Diana Álvarez Maury, subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos, quien hizo lectura de los nombres de todas las personas que fallecieron en la explosión del ducto de Pemex.

Como el mismo Presidente ha dicho, esta situación ha sido la más triste que hemos padecido, de ahí que resulte difícil elegir las palabras adecuadas a la hora de mirar a un pasado que nos duele”, señaló la funcionaria.

Luego de los discursos de los funcionarios niños y niñas cantaron el himno nacional, se guardó un minuto de silencio, se realizó un depósito floral en honor a los fallecidos y develó una placa también en su honor.

El primero en tomar la palabra en este evento fue el presidente municipal de Tlaxcoapan, Jovani Miguel León Cruz, quien aseveró que aunque la explosión del ducto de Pemex estuvo rodeada de polémica, las familias afectadas son “víctimas del dolor”.

Posteriormente tomó la palabra Abraham Mendoza Zenteno, delegado federal de Programas para el Desarrollo en Hidalgo, quien dijo que la tragedia de hace un año tuvo su origen en la pobreza en la que han quedado sumidos los habitantes de Tlahuelilpan y comunidades aledañas, así como el ejemplo de corrupción que autoridades de todos los niveles de gobierno daban a los pobladores.

OA



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