Adriano recurrió a las redes sociales para revelar que está vivo después de una noticia falsa que causó revelo en Brasil.

El brasileño, ahora de 38 años, se retiró del fútbol en 2014 después de una impresionante carrera en clubes como Flamengo, Inter de Milán y Roma.

Adriano se vio obligado a negar que haya muerto después de regresar a su antigua ciudad natal, una peligrosa favela de Río de Janeiro.

Los rumores sobre su extendieron rápidamente. Adriano había muerto después de regresar a Morro do Alemao, una de las zonas más peligrosas de Río.

En una serie de fotos publicadas en Instagram, Adriano reveló: “Sí, sí, estoy vivo.”

“Estoy vivo, amigos. Estoy en casa”.

Adriano comenzó su carrera en el gigante brasileño Flamengo en 2000, después se mudó al Inter de Milán en 2001.

Luego de no poder establecer un lugar en el equipo, primero fue prestado a la Fiorentina, antes de mudarse a Parma, donde pasó dos años.

Su buena forma, con 23 goles en 37 juegos, lo hizo regresar al Inter de Milán, donde disfrutó de los mejores años de su carrera, anotando 47 goles en 115 juegos.

En su apogeo, Adriano fue un espectáculo. Físicamente imponente con un pie izquierdo que era la pesadilla de los defensores.

Entonces, ¿qué salió mal?

La causa de su declive futbolístico, cuando aún tenía más para dar fue la muerte de su padre en agosto de 2004, tan solo unos días después de anotar el gol de la victoria entre Brasil y Argentina en la Copa América, donde los brasileños se coronaron. 

La familia creció en una de las favelas más violentas de Río, y su padre sufrió las consecuencias. Una bala se alojó en su cerebro después de quedar atrapado en un tiroteo.

Adriano perdió el rumbo a partir de entonces: comenzó a beber demasiado y no iba a los entrenamientos.

“Sólo yo sé cuánto sufrí. La muerte de mi padre me dejó un vacío enorme, acabé sintiéndome muy solo y me aislé cuando murió. Fue lo peor. Me vi solo, triste y deprimido en Italia, y es cuando empecé a beber”.

“Sólo me sentía feliz bebiendo, todas las noches. Bebía todo lo que me ponían delante: vino, whisky, vodka, cerveza. No paraba de beber y tuve que dejar el Inter, porque empecé a discutir con el DT (Roberto Mancini), pues no sabía cómo disimularlo, llegaba borracho por la mañana a los entrenamientos”, dijo el ‘Emperador’ en una entrevista en 2018.

Adriano terminó su carrera con temporadas en Flamengo, Roma y Corinthians entre 2009 y 2012. Más tarde jugó una vez para el Atlético Paranaense en 2014, y también jugó en Estados Unidos en 2016.

Pese a todo, mientras duró fue una gran carrera. Una carrera que Adriano aún extraña. 

“Mis amigos me llaman para ver los juegos de Flamengo o Corinthians y yo me niego. Lo extraño. Me emociono cuando veo partidos y me doy cuenta de que jugué en una competencia tan fuerte”, reveló recientemente el brasileño.




Cortesia La Opinion