Mérida /

Personas privadas de su libertad en el Cereso de Mérida estiman fabricar mil 500 cubrebocas por día que serán posteriormente esterilizadas, las cuales han alcanzado precios muy por arriba de su valor común y los establecimientos dedicados a su comercialización han reportado desabasto por la emergencia del coronavirus.

Ya se dotó del material necesario para que las personas que trabajan en la maquiladora que se encuentra en dicho centro penitenciario comiencen con la fabricación de estas prendas.

La subsecretaria de Prevención y Reinserción Social informó que con la tela entregada, que cumple con las especificaciones que se requieren para el área médica y de la salud, los internos del penal meridano estiman confeccionar mil 500 piezas por día, para lo cual contarán con el apoyo de 35 máquinas de coser.

Apenas recibieron los rollos de tela comenzaron con el corte de la misma y de inmediato comenzaron con la elaboración de las mascarillas quirúrgicas, que son básicas para proteger al personal médico y a los pacientes durante los procesos de atención a la salud.

Tras ser elaborados, los cubrebocas pasarán por un proceso de esterilización para después poder ser usados por el personal médico del estado.

De igual manera, se trabaja en coordinación con la delegación Yucatánde la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive) para que productores textiles de diferentes municipios del estado se sumen a la tarea de confeccionar cubrebocas que cumplan con los requisitos para el área médica y de la salud.

Con esto, los pequeños talleres, la mayoría de ellos familiares, del interior del estado que están afiliados a esta Cámara podrán tener una fuente de ingreso en este tiempo de emergencia sanitaria, lo que representará beneficios para su economía, sobre todo en estos momentos en los que la actividad textil se encuentra suspendida.

ledz



Cortesia Milenio