Después de haber dormido en la calle, cualquier alojamiento, por precario que fuese, era una opción para Carlota Canaveris. Cuando, a mediados de enero, se topó en Facebook con la empresa de los «pisos colmena» (recién llegada a la capital tras su polémico paso por Barcelona) vio la luz: 315 euros al mes por un habitáculo de un par de metros cuadrados para ella y su marido.

Carlota pagó una primera mensualidad para reservar su plaza, bajo la «garantía» de que en cualquier momento podía solicitar el reembolso. Las «colmenas» nunca se levantaron. El que dice ser el gerente de
Haibu 4.0 (la propia marca es un avispero, con sus fundadores enfrentados)
, Marc Olivé, jamás le devolvió su dinero…. Ver Más

Cortesia de ABC

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