No hay manera. Cuando no puede ser, no puede ser y además es imposible. Ni en casa ni fuera. Ni jugando mal ni haciéndolo regular ni tirando a bien. Ni completando un partido más que decente frente a un rival potente. La Liga queda más complicada para el Barça tras el empate frente al Atlético. Dos penaltis en contra penalizaron al conjunto de Setién. Para más inri el primero de ellos lo mandó repetir el colegiado tras haberlo desviado Ter Stegen. El alemán se avanzó pero la decisión pareció un capricho discrecional del VAR. Otro más en esta reanudación del campeonato. El gol 700 de Messi, también al transformar una pena máxima, no bastó. De nuevo el Barça no pudo conservar la ventaja tras avanzarse dos veces. El campeonato se va alejando de una manera que se antoja inexorable a la espera de lo que haga el Madrid mañana ante el Getafe.



Tras las notorias desavenencias de Vigo entre pesos pesados de la plantilla y el cuerpo técnico de Setién el entrenador intervino con un cambio de sistema. El 4-3-3 pasó al armario y el cántabro apostó por un 4-4-2 con Riqui Puig en el vértice del rombo. Arriba Messi y Suárez. Es decir, que Griezmann repetía suplencia, la tercera en los últimos cuatro encuentros. De hecho no entraría hasta el tiempo añadido. En el Barcelona volvieron Busquets y Lenglet.


Efeméride sin premio

El gol 700 de Messi, también al transformar una pena máxima, no bastó

Solo dos novedades en el once blaugrana y una puesta en escena potable. En eso también ayudó un Atlético más abierto de lo habitual, que fue a presionar y dejó metros a su espalda.

Entre eso y la energía inicial del equipo a la hora de recuperar balones el Barcelona generó opciones. Como una de Messi al lanzar una falta cerrada, que terminó en córner. De ese saque de esquina nació el 1-0. El argentino lo botó muy cerrado y al primer palo y Diego Costa desvió el envío al interior de su portería.

Buenas sensaciones para el Barcelona, que mandaba. Pero esa alegría no duraría. Rápidamente empataría el Atlético de la mano de la polémica. No por el penalti, claro, de Vidal a Carrasco, que había dejado sentado por velocidad a Piqué, sino por lo que vendría después. Lo lanzó Costa y lo paró Ter Stegen. Alegría entre los suplentes del Barça y el banquillo, entre alaridos de los protagonistas, en la inmensidad del Camp Nou vacío. Nadie había protestado pero intervino el controvertido VAR, más incomprensible que nunca. Desde la sala de vídeo el ínclito Mateu Lahoz advirtió al colegiado Hernández Hernández y se mandó repetir la pena máxima al haberse adelantado levemente Ter Stegen. Un absurdo castigo para el guardameta y difícil de creer con la Liga en juego. Vaya, cogido con los pelos reglamentariamente hablando.



Messi en el Barça- Atlético
(LLUIS GENE / AFP)

Empate y vuelta a empezar. El Barça trató de recomponerse y Messi, como de costumbre, capitalizó las mejores ocasiones pero el rosarino no tenía el punto de mira ajustado. Leo estaba peleado con el gol, con el colegiado y con el mundo. Hasta que rompería su pequeña mala racha de tres partidos sin marcar en la reanudación.

Antes, el Atlético ya se había metido en su caparazón. Hábitat complejo para que brillara Riqui Puig desde la media punta pero el chaval no se escondía ni se arredraba. Ya no era fácil dar con la tecla. Hacía falta habilidad, precisión y frescura. Porque en una noche bochornosa, con tantos partidos consecutivos y con la situación tan poco boyante de la plantilla barcelonista el estado físico se podía tornar capital.


El penalti del empate

Ter Stegen estuvo a punto de desbaratarlo porque tocó el tiro de Saúl, que entró llorando

El tiempo podía jugar a favor del Atlético, un especialista del empate. Pero el Barça se avanzaría pronto tras el descanso. Felipe tocó a Semedo, que cayó en el área. El colegiado decretó el segundo penalti de la noche y Messi lo transformó con sutileza.



¿Sería capaz el Barcelona de resistir? Pues no. Llegó el tercer penalti de la velada, este de Semedo a Carrasco. Le desequilibró con la rodilla. Ter Stegen estuvo a punto de desbaratarlo porque tocó el tiro de Saúl, que entró llorando. A remar de nuevo con casi media hora por delante. El Barça no se rindió y continuó porfiando. Como ejemplo, dos remates de Vidal que se quedaron cerca de la diana.

Reaccionaba Simeone recurriendo a Joao Felix y Morata mientras Setién se lo pensaba y solo introducía a Sergi Roberto. No se acordó de Fati y Griezmann hasta que el partido iba muriendo. Demasiado tarde. La Liga se escapa.


Ficha técnica:

Barça, 2 – Atlético, 2

Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets (Ansu Fati, min.84), Rakitic (Sergi Roberto, min.63), Arturo Vidal (Griezmann, min.90), Riqui Puig; Messi y Luis Suárez.

Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Giménez, Felipe, Lodi; Thomas, Saúl, Carrasco (Lemar, min.85), Llorente (Joan Félix, min.70); Correa (Vitolo, min.85) y Diego Costa (Morata, min.77).

Goles: 1-0: Diego Costa (p.p.), min.11. 1-1: Saúl (p.), min.18. 2-1: Messi (p.), min.49. 2-2: Saúl (p.), min.62.

Árbitro: Hernández Hernández (Comité de Las Palmas). Mostró tarjeta amarilla a Ter Stegen (min.17), Piqué (min.18), Saúl (min.35), Felipe (min.51), Messi (min.61), Diego Costa (min.75), Carrasco (min.79) y Lemar (min.94).



Incidencias: Partido de la 33ª jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou, a puerta cerrada.

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Cortesia de La Vanguardia

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