MINSK, Bielorrusia (AP) — El presidente bielorruso denunció el jueves que a su país “lo están obligando a integrarse” con Rusia e insistió en que la integración real de la economía de las dos naciones implica “soberanía e independencia” para Bielorrusia.

“Seguimos comprometidos, como siempre, a la integración real sin verse obligados a la integración”, declaró el presidente Alexander Lukashenko durante una reunión con Mikhail Myasnikovich, presidente de la Comisión Económica Euroasiática.

Sus declaraciones se conocen mientras crecen las tensiones entre los dos vecinos exsoviéticos. Las negociaciones para acercar los lazos económicos se han paralizado, Rusia detuvo el suministro petrolero a Bielorrusia y Lukashenko ha acusado varias veces al Kremlin de buscar la fusión de los dos países.

Muchos ven la fusión con Bielorrusia como estrategia para que el presidente Vladimir Putin se mantenga en el poder una vez que concluya su mandato en 2024 convirtiéndose en jefe de un nuevo estado.

Lukashenko dijo que Bielorrusia inició la “integración real” de los dos antiguos estados soviéticos en la década de 1990, cuando Boris Yeltsin estaba en el poder, mientras se mantenía la “soberanía e independencia”.

“En ese entonces, nunca hablamos de que alguien tuviera que perder su soberanía e independencia. Con todas las dificultades de aquella época, logramos hallar soluciones para temas complicados”, dijo el presidente.

Lukashenko, quien ha gobernado Bielorrusia con mano de acero durante más de dos décadas, busca reelegirse este año. De hecho, él impulsó la creación de un estado unido en la década de 1990 y se sabía que su ambición era encabezarlo. En 1997, Rusia y Bielorrusia firmaron un tratado sindical que concebía lazos cercanos, pero no se formaba un estado único.



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