Obispo de Matagalpa llama a la humildad y a evitar los “radicalismos extremos”

0
39

El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, aseguró este domingo 19 de enero que los nicaragüenses en general, el gobierno y los distintos grupos de poder políticos, sociales y económicos “necesitamos ser humildes”, para evitar los “radicalismos extremos” en los que ha caído la sociedad y poder encontrar soluciones a la crisis sociopolítica que desde hace casi dos años atraviesa el país.

A criterio del jerarca católico, tanto el pueblo nicaragüense como el régimen Ortega – Murillo deben ser humildes y “reconocer que están necesitados de un acuerdo”, según dijo en un amplio mensaje durante la misa que presidió en la catedral San Pedro Apóstol de la ciudad de Matagalpa.

“Hace falta ser humilde”, dijo el obispo, asegurando que “de lo contrario, no querés reconocer que te urge un acuerdo nacional y entonces para vos eso es dar tu brazo a torcer, entonces para vos eso es ceder el rey, ceder la reina. Entonces, para vos eso es no dar el jaque mate y que te lo puedan dar a vos, (pero) no podemos convertir el futuro ni el presente de Nicaragua en un juego de ajedrez o de solamente estrategias políticas”.

Lea además: Movimiento Campesino le exige a la Coalición Nacional una verdadera unidad e incluyente

De la misma manera, monseñor Álvarez apuntó que deben revestirse de humildad quienes podrían ser los interlocutores del régimen en un eventual acuerdo nacional.

«Una responsabilidad con el pueblo de Nicaragua»

El jerarca católico también exhortó a los sectores opositores del país a “llenarse de humildad para evitar radicalismos extremos, descalificaciones, divisiones (e) intereses de grupos sociales políticos y económicos, que muchas veces se anteponen al interés mayor que es Nicaragua (…) humildad para evitar protagonismos, humildad para buscar consenso, humildad para presentarse responsable y formalmente como una opción de interlocución en un acuerdo del que estamos urgidos los nicaragüenses, humildad para reconocer que hay una responsabilidad con la historia de este país, una responsabilidad con el pueblo de Nicaragua”.

Puede interesarle: Pompeo elogia rol de la OEA en la región: «Ha estado en la vanguardia de la ayuda al pueblo venezolano»

A criterio de monseñor Álvarez, los grupos de poder deben “reconocer que no son ellos los que tienen la última palabra, que ellos son importantes, que necesitan aportar su granito de mostaza, pero que no son los que tienen la última decisión en el destino de nuestra patria. Para eso se necesita humildad, para reconocer que, aunque se tenga ese poder social, político y económico, se usa con la sencillez del que sabe que solamente tiene parte en la verdad, pero no toda la verdad”.

En su homilía, el obispo insistió en que la iglesia nicaragüense tiene el “gran desafío” de ser “una casa y escuela de comunión donde todos puedan entrar y estar”, porque consideró que “dolorosamente” en el país “hemos llegado a un extremo en el que hay gente que ya ni siquiera puede verse”. “Hemos llegado a ese extremo doloroso de división social en el que incluso se considera un pecado social juntarse con otro o con otra…”, lamentó el obispo, señalando que, incluso, las redes sociales “se han convertido en un campo de batalla y de guerra contra el otro, ya no se respeta en muchísimas ocasiones la vida privada… y se etiqueta a las personas en las redes y se les encierra en un círculo y se les pone un indicativo, una flecha, como diciendo es con este que no hay que juntarse…”.

Calificando esos ataques en las redes como “una guerra fría moral”, el obispo dijo “no podemos superar esta crisis de esa manera.

Lea también: Oposición política de Nicaragua sin un líder claro: ¿Es una ventaja o desventaja?




Source link