Nueve escolares heridos al caer tejado en una cancha de colegio por granizada

APG

La caída de un tejado de calamina sobre estudiantes de un colegio dejó al menos unas nueve personas heridas, en uno de los incidentes de mayor importancia ocasionados por una fuerte granizada que cayó ayer en La Paz.

Los afectados fueron 29 estudiantes de sexto de secundaria que pasaban clases de Educación Física en una cancha cubierta por un tinglado o tejado de calamina en la Unidad Educativa Cristiano Vida Nueva, un colegio privado concertado situado en el barrio de Villa Copacabana, en el este paceño.

La ministra de Salud, Gabriela Montaño, informó que los nueve niños fueron evacuados a centros hospitalarios tras la caída del tinglado.

«Informamos que del colegio Vida Nueva en Villa Copacabana, en el que se produjo la caída de un tinglado, por la fuerte granizada, se evacuó a nueve niños a centros hospitalarios. Están siendo evacuados por el personal de salud», escribió en su cuenta en Twitter.

Por su parte, el secretario municipal de Gestión Integral de Riesgos, Vladimir Toro, indicó que el tinglado «ha colapsado sobre ellos».

«Hemos hecho una atención para que no se genere un nuevo colapso. Hemos precintado para que mañana (martes) podamos demoler todo el tinglado», señaló el funcionario.

Un reporte inicial señalaba que siete personas fueron llevadas a hospitales para recibir atención médica, si bien luego la ministra de Salud, Gabriela Montaño, precisó en Twitter que «se evacuó 9 niños a centros hospitalarios».

La fuerte tormenta con granizo afectó principalmente las laderas este y norte de la Sede de Gobierno causó diversos accidentes y diversos incidentes en las zonas de Villa Fátima además de Villa Copacabana y el casi céntrico barrio de Miraflores.

“La Alcaldía paceña atendió otras once emergencias en el área de influencia de la granizada» que incluye los barrios de Miraflores, Villa Fátima y Villa Copacabana, señaló Vladimir Toro.

Estas emergencias incluyeron «colapsos de tinglados pequeños» en otras unidades educativas y viviendas particulares, además de la caída de la cubierta de una piscina privada.

El municipio desplazó a ochenta obreros para esta emergencia y también envió «retroexcavadoras para hacer la limpieza de las vías», ya que el granizo acumulado en algunas calles y avenidas alcanzó los 15 centímetros de alto, generando problemas de tránsito, indicó Toro.

El funcionario agregó que no hubo problemas de desbordamientos o «taponamientos» en los numerosos ríos que atraviesan la ciudad.

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