InicioMexicola misma historia de siempre - Noticias Mexico

la misma historia de siempre – Noticias Mexico

Estados Unidos ya nos echó de un Mundial. No hablo de las rondas eliminatorias sino de la gran competición decisiva: en el campeonato de 2002 celebrado en Japón y Corea del Sur, el equipo nacional de México cayó por una diferencia de dos goles ante el conjunto de las barras y estrellas. Fue el 17 de junio, en un partido de octavos de final que tuvo lugar en el estadio mundialista de Jeonju, ciudad de la nación surcoreana. Es más, los estadounidenses escenificaron luego un gran encuentro contra la mismísima Alemania que apenas les pudo ganar por la mínima diferencia.

Los resultados globales, es cierto, favorecen a México en las 72 ocasiones en que se ha enfrentado al equipo del vecino país, pero no son tan avasalladores ni tan aplastantes: 36 victorias del Tri contra 22 de los contrincantes norteamericanos. Y, miren, 15 empates.

El tema, sin embargo, no es la rivalidad directa entre los dos equipos que mandan en la Concacaf –salvo, digamos, las esporádicas incursiones de los costarricenses y, por ahí, de Panamá– sino la jerarquía real del Tri en el futbol mundial, las repetidas expectativas de los aficionados (una y otra vez nos ilusionamos con ser los protagonistas de ese famoso quinto partido que, por lo visto, se ha vuelto ya un fin en sí mismo), la avalancha de denostaciones que les caen encima a los jugadores cuando pierden, el machacón repudio al entrenador de turno, la recurrente frustración del pueblo futbolero y, sobre todo, la conexión que hacemos entre el (pobre) desempeño de un equipo de balompié y una especie de fatalidad nacional que nos llevaría, como mexicanos, a no poder concretar triunfos y a empequeñecernos ante la perspectiva del éxito, o sea, a sabotearnos nosotros mismos.

Esto último es una patraña, naturalmente, porque de las 211 naciones que se han afiliado al universo futbolístico de la FIFA a través de sus federaciones sólo unas cuantas han logrado llegar siquiera a las fases semifinales de la gran competición mundial, por no hablar de los títulos que se reparte apenas un puñado de potencias del balompié. ¿La práctica totalidad del mundo estaría entonces compuesta por pueblos con vocación de perdedores?

Las cosas son lo que son y, miren ustedes, no hay razón alguna por la que el Tri debiera ser un equipo superior a los de decenas de otros países. Cada quien su nivel y cada quien sus posibilidades. Y, pues sí, ahí están la Argentina y Brasil, como supremos representantes del futbol continental. Pero son, justamente, naciones excepcionales que han logrado meterse al cerrado club de los ganadores. El resto de América, salvo Uruguay, comparte exactamente la misma realidad que nosotros.

Ah, pero seguiremos de todas maneras escuchando las mismas lamentaciones y censuras de siempre, por no hablar de la autodenigración en la que tanto nos solazamos.

Y, pues sí, ya lo sabemos: el Tri es una historia de ilusiones incumplidas.

Román Revueltas Retes



Milenio

Mas Noticias

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Ultimas Noticias