“No vamos a ir a elecciones sin condiciones”

Fue excarcelado el martes 11 de junio junto a los principales líderes sociales de las protestas que estallaron el 18 de abril de 2018. Carcache, como lo llamaban sus amigos y conocidos durante las multitudinarias marchas contra la dictadura de Daniel Ortega, nos atiende vía telefónica desde Estados Unidos donde se encuentra realizando cabildeo y sosteniendo reuniones con los exiliados.

En esta entrevista cuenta sobre el proceso que acaba de comenzar la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia para crear una gran coalición política para enfrentar a Ortega en unas hipotéticas elecciones. Además, responde los señalamientos que se han hecho en su contra sobre su supuesta irresponsabilidad en el pago de la pensión alimenticia de su hija y ofrece detalles sobre las reuniones que han sostenido con algunos partidos políticos.

¿Cómo la ha pasado desde que salió de la cárcel?
Ahora la campaña de parte del régimen en lo particular se ha empeñado en fregarme la vida y no solamente en redes sociales o queriendo levantarme falsas acusaciones sino que han hecho ya cosas en mi casa. Un día de estos llegaron tres tipos armados y amenazaron a mi mamá. Las cosas se han puesto complejas y en todas las formas esta gente me está tratando de intimidar. Ahora tengo la oportunidad de continuar con el cabildeo a nivel internacional y seguimos tratando de hacer esa incidencia de cara a la formación de una coalición.

Háblenos de esa coalición.
Estamos teniendo muchas conversaciones sobre el tema de la unidad. La Alianza está teniendo algunas reuniones con los partidos, con otras organizaciones de la sociedad civil que se formaron después de la crisis. Esto de cara a cualquier cosa que se venga. Ya sea un proceso electoral, tengamos que tomar estrategias de organización para meter más presión al régimen o sobre todo los temas de la libertad de los presos políticos y el cumplimiento de todos los acuerdos alcanzados en la mesa de negociación.

¿Con que partidos se han reunido?
Estas reuniones serán con todos los partidos políticos. Porque esa es la parte en la que se está trabajando precisamente en ese consenso. Ya hay grandes avances en el consenso de las reformas electorales. Hay un grupo promotor que se ha reunido con un sinnúmero de organizaciones y la Alianza ha hecho suyas esas propuestas de reformas electorales. Ahora lo que corresponde es compartir todo este consenso con todas las organizaciones que sin duda alguna no es que gocen del mejor prestigio del mundo y sé que mucha gente de la población no está de acuerdo de que hagamos estas reuniones. Debemos aplicar el tema de la unión en la práctica, no solo teniendo esto como discurso. Esas son nuestras nuevas ideas en esta nueva etapa a la cual nos estamos enfrentando.

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¿Puede mencionar algún partido con el que ya se reunieron?
Ya se han sostenido reuniones con los conservadores. Próximamente va a corresponder con Ciudadanos por la Libertad y así sucesivamente. Todos los partidos van en la lista. Porque es de vital importancia hacerlo para construir un consenso.

¿Serán un nuevo partido político?
La idea principal de todo esto es crear esa coalición. Para nosotros es de vital importancia y estamos contentos con todo el consenso y es que la unidad debe partir de la Unidad Nacional Azul y Blanco y de la Alianza Cívica. Se va a trabajar en una especie de protocolo que va a llevar los procesos internos para enfrentarse a cualquier desafío que se vaya dando en el transcurso pero es de suma importancia trabajar y acercarse a los partidos políticos sin duda. Manteniendo nuestros márgenes en este sentido nos lo enseñó abril del año pasado. Los márgenes son la libertad de los presos políticos, las verdaderas condiciones para una elección, el cese a la represión. Mientras no exista un adecuado contexto para llevar a cabo este proceso. No nos vamos a prestar al juego de la dictadura. Sabemos que estamos bajo un estado policial, los secuestros están a la orden del día y tenemos que estar organizados para lo que se venga.

Hay un sector que desconfía de estas reuniones con el Partido Liberal y otros que han participado en las anteriores elecciones.
Aquí lo importante es centrarse en lo que se está haciendo hoy, de aquí a lo que quiere el pueblo azul y blanco. Más allá de que si fueron liberales o sandinistas, más allá de la ideología tenemos que enfocarnos en lo que queremos como nicaragüenses y como oposición. No es fácil sentarse a negociar con un criminal como lo es Ortega, sin embargo esta era la única salida a la crisis. Ahora que hemos visto que Ortega no tiene una voluntad política verdadera de negociar, tenemos que organizarnos como oposición marcar y dejar bien en claro nuestras líneas rojas con estas personas que si en un dado caso van a involucrarse en la coalición, con estos partidos, con los ciudadanos que anduvieron en las protestas y centrarnos en ese nuevo plan de la nueva Nicaragua. Tenemos que sentarnos en eso y hacer un protocolo correcto que nos permita ese camino a la democratización del país y buscar una verdadera justicia. Este es un proceso que no se va a hacer de la noche a la mañana y no pretende ser una camisa de fuerza. Estamos procurando construir esa nueva Nicaragua y eso es lo que hace la diferencia. Será difícil porque nosotros estamos trabajando en horizontal y no en vertical como en la dictadura, ellos dan una orden y se cumple abajo. En este caso todos estamos en paralelo.

¿Qué salió de esta reunión con los conservadores?
Yo no estuve en la reunión, pero se están escuchando las propuestas que estos partidos están haciendo. Se están analizando sus posturas, y se va a ir depurando ese proceso con el tiempo. Por ahora no podemos decir que tenemos todo listo. En ese sentido queremos finalizar todas las reuniones y volver a replantear que no nos estamos olvidando del tema de los presos políticos. Hay que seguir hablando con personas a nivel internacional. Personas que de alguna forma pueden incidir en la política nacional desde el extranjero. Siempre se está pidiendo que se castigue a los violadores de derechos humanos, no nos estamos olvidando del contexto en el cual estamos. Sabemos que el régimen no va a permitir que nos organicemos como oposición y tenemos que estar preparados para eso. Precisamente para eso es que sirven estas reuniones. Para hablar de temas de seguridad, de organización y que puntos tenemos en común y con esos puntos partir hacia la Nicaragua que deseamos.

¿Cuál fue el detonante que los impulsó a comenzar este proceso?
Como Alianza nos hemos dado cuenta con el cierre de la negociación de que había una necesidad inmediata de organización, de un músculo y de enlazar a todos los miembros de la sociedad civil, desde el empresariado hasta el sector estudiantil. Es de vital importancia construir este consenso y tomar en cuenta que los partidos políticos tienen personas en los territorios. Nosotros hemos intentado ir a los territorios, pero la dictadura no nos ha permitido llegar. Siempre que íbamos a una reunión nos detenían hasta 20 veces en todo el camino con la Policía o los paramilitares. Bajo esas dificultades hemos intentado crear ese consenso con la población.

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Hay una percepción de que se está comenzando a hablar más de elecciones que de reformas electorales. ¿Se plantean ir a elecciones sin reformas electorales?
Nosotros no vamos a seguir hablando de elecciones si por ejemplo no hay condiciones. No sirve de nada. Sin embargo como opositores no vamos a permitir que Ortega se salga con la suya, vamos a seguir presionando. Esperemos que Europa se pronuncie, Estados Unidos y otros países. No vamos a ir a elecciones si no hay condiciones. Ortega no quiere absolutamente nada y tenemos el deber de presionar.
¿Han tenido algún acercamiento con el régimen de Ortega?
En lo absoluto. No hemos tenido ningún acercamiento y no hay comunicación. Nosotros hemos sido insistentes en nuestra posición. No nos hemos reunido con ellos, sí hay algunos eventos en los que hemos sido invitados y hay representación del régimen, pero son reuniones diplomáticas. El caso de la Embajada de España por ejemplo.

¿Qué tipo de reuniones ha sostenido en el exterior?
Es importante una organización tanto interna como externa. En estos momentos comencé a trabajar desde la Comisión de Inclusión de la Alianza, trabajaré un tiempo con la diáspora en Estados Unidos y Costa Rica. Vamos a sostener reuniones que permitan que todos los ciudadanos fuera de Nicaragua puedan participar de este proceso.

¿Quién paga estos gastos y viajes?
Los viajes los pagan otros hermanos nicaragüenses que están afuera. Personas que realmente están interesadas en que estos procesos avancen y que sobre todo sea semilla que cultive unidad, que sin duda alguna aumente esa esperanza que tenemos de agilizar todo esto. Son nicaragüenses normales que trabajan aquí limpiando ventanas y limpiando baños. No son gente millonaria y están aquí apoyando la lucha de esa forma. En mi caso, nos llevan a sus hogares y nos llevan a compartir con los demás hermanos nicaragüenses y sobre todo lo que se quiere hacer como nación y construir ese consenso y crear esa unión aquí también. Es duro, es difícil, dado que muchos tienen posiciones radicales y hay personas que son más flexibles. La idea aquí es encontrar un punto medio. Los más de 100 presos políticos no lo están pasando bien y tenemos que seguir denunciándolo a nivel internacional. El régimen gasta millones de dólares de nuestros impuestos en cabildeo internacional y no es posible que estemos más pendientes del viaje que realiza tal persona de la Alianza cuando sabemos que mandan a tres o cuatro personas del gobierno a cuatro diferentes países al mismo tiempo. A partir de ahí es el desafío de ser conscientes de la realidad en la que vivimos.

¿Se han encontrado con representantes del régimen durante estos cabildeos y reuniones?
En Ginebra recuerdo a Lucía Pineda que se encontró con esta gente y los presionó para que les devolvieran las propiedades de 100% Noticias. Yo tuve la oportunidad de encontrarme a este representante (el vicecanciller Valdrack Jaentschke) en Ginebra y le insistí que buscara cómo soltar a los presos políticos y que dejaran de secuestrar a la gente y se fue huyendo el tipo. No me dijo nada, pero entiendo que las represalias que estoy pasando vienen por ahí. Esta gente hace un trabajo sucio y son unos cobardes.

Sobre todo en redes sociales se le señala que usted no ha pagado la pensión alimenticia de su hija.
Con el tema de mi vida privada y de mi hija son cosas que no me gusta abordar. Sin embargo creo que es justo mencionar que sabemos que todas estas campañas de desprestigio del régimen no son ciertas. Lamentablemente está la vida de una menor en medio. De forma irresponsable la otra parte está poniendo en riesgo a mi hija. En ese sentido me parece muy incoherente, me parece muy iluso, que me digan que yo soy un irresponsable y que no cumplo con el tema de la pensión cuando yo tengo todos mis papeles al día. Cuando yo me divorcié de esta persona hace más de cinco años y con mi hija, un día antes de viajar a Estados Unidos, estuve con ella en el hospital. Son cosas que comento a nivel personal, que se han solucionado en su momento. Ahora la dictadura anda en esas campañas detrás de todos nosotros los excarcelados con el afán de manchar nuestro liderazgo. Yo he sido muy responsable y creo que si el gobierno realmente investigara y estuviéramos bajo un estado de justicia yo no tendría ningún problema para mostrar todos mis documentos. Pero sabemos que estamos bajo una dictadura. Voy a denunciar todas estas cosas en la Comisión Interamericana y lo voy a hacer ante la Oficina del Alto Comisionado y en este caso la vida de mi pequeña corre peligro. La dictadura ha hecho mucho daño a muchas familias.

¿No tiene ningún proceso legal en su contra?
No, pero hay que recordar que el régimen empieza de esa forma. Yo no descarto que un día de estos me acusen de maltrato o de secuestro. Recordemos que yo tenía nueve cargos. Todos esos cargos no eran ciertos y lo enfrentamos tantas personas.

¿Creen que puedan lograr pronto esa coalición de todos los sectores del país?
Sí, se va a lograr siempre y cuando usemos la formula necesaria que es ponerle humildad al asunto. Pero sobre todas las cosas primero Nicaragua. Si ponemos a Nicaragua adelante estaremos bien, pero si hay personas y organizaciones que no van a hacerlo así vamos a ir mal.

¿Ya se acomodaron a la idea de elecciones en 2021 o siguen esperando un adelanto del proceso electoral?
Estamos más por esa segunda opción. Creo que es posible que si Ortega llama a elecciones mañana y si ponemos a Nicaragua de primero es posible que nos organicemos. Pero más allá de eso son las condiciones reales. Ortega puede llamar al proceso electoral, pero con las condiciones que tenemos actualmente creo que no cuadraría. Creo que debe de haber otros parámetros que permitan que sí se adelanten la elecciones. Estamos preparados para cualquier escenario. Desde el mejor posible hasta el peor. Siempre estaremos preparados como una coalición opositora. En esto el papel de la juventud tiene que ser fundamental. El papel de los jóvenes y su participación no solo para este proceso, también para lo que vaya a ser la nueva Nicaragua. Somos nosotros los que tenemos que influir en las decisiones del país. Somos un país joven y debemos de asumir ese papel.

Estamos por terminar el 2019, ¿qué le diría a los nicaragüenses?
No hay que perder la fe en esa nueva Nicaragua. En ese país la prioridad deben de ser las familias, la educación y el empleo. Donde reine el amor verdadero, la paz verdadera, no como la que predica este gobierno. Donde estemos sin presos políticos, una Nicaragua libre y podamos ir a un parque con nuestros hijos y no nos pase nada. Pronto esa Nicaragua la tenemos que construir para todos.

Plano personal

Edwin Carcache Dávila es el mayor de tres hermanos varones. Tiene 28 años.

Es hijo de Edwin Carcache Bello, pintor automotriz y de doña Mercedes Dávila que luego de que fuera secuestrado Edwin en septiembre de 2018 tomó su lugar en las protestas contra Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Es padre de una niña y un niño. Estudió Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA), quería ser cronista deportivo.

Fue scout de los 12 a los 18 años.

Al igual que la mayoría de presos políticos fue acusado por la dictadura de Daniel Ortega de varios delitos graves como el de terrorismo.

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