Moriré sin la certeza de saber si soy un buen poeta

Foto Adrian Costa

Joan Margarit, arquitecto y poeta fue galardonado este jueves con el Premio Cervantes 2019. Nacido en Sanaüja, Lérida, España, el 11 de mayo de 1938 durante la Guerra Civil, el poeta tiene en su haber numerosos reconocimientos por su obra literaria escrita en español y catalán.

Entre ellos destacan el Premio Nacional de Poesía (2008), Premio Rosalía de Castro, Premio Jaume Fuster (2016), Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2017) y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2019).

Margarit es hijo del arquitecto barcelonés Joan Margarit y de la maestra Trinitat Consarnau, a quienes la guerra obligó a retirarse a Sanaüja. Entre 1956 y 1961, el poeta estudió Arquitectura en Barcelona y a finales de los cincuenta comenzó su actividad literaria. En 1963 Joan Margarit se dio a conocer como poeta con composiciones escritas en castellano.

Después de diez años de silencio, la editora Ocnos.Barral le publicó Crónica, y a partir de la década de los ochenta empezó a formular y consolidar su obra poética en catalán.

«El franquismo me dio el castellano a golpes de porra de la policía, no le voy a devolver el castellano, me lo quedo. Tengo dos lenguas, pero entendí que he de empezar el poema por la lengua materna. He de empezar siempre por el catalán», refirió Margarit en una entrevista.

Poeta y arquitecto

No fue sino hasta sus 40 años de edad cuando Margarit considera que nació el poeta que es hoy. El escritor se define como un escritor bilingüe en castellano y catalán, quien comparte su pasión por la poesía con su labor de enseñar en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona.

En su profesión se convirtió en uno de los más relevantes arquitectos de España por su trabajo en obras como el Estadio y anillo olímpico de Montjuïc, además de sus colaboraciones como parte del equipo que dirige las obras de la Sagrada Familia.

Poeta y arquitecto a la vez, Magrit construyó a lo largo de sus 81 años de edad castillos de versos desde los que ha transmitido su pensamiento, vida y ética. Entre los títulos que destacan de su amplia obra poética en catalán están: L”ombra de l»altre mar, Vell malentès, Raquel/La fosca melangia de Robinson Crusoe, El passat i la joia, entre otros.

En castellano publicó Crónica, Luz de lluvia, Edad roja, Aguafuertes, Estación de França, Los motivos del lobo, Joana, entre otros títulos de los cuales destaca Casa de la misericordia que le valió el Premio Nacional de Poesía en 2008.

Este libro en particular marcó un hito en la vida artística y personal de Magrit quien escribió los poemas inspirado en la difícil situación que atravesaba su familia: su hija Joana fue diagnosticada con cáncer de páncreas. «Me dije si la poesía no me sirve ahora, no vuelvo a escribirla más. Yo decidí que necesitaba la poesía en ese momento. Tras decidirme a abandonarla si no me servía, escribí lo que considero mi mejor obra», reveló.

Definido como poeta de la concisión, su últimas obras han sido Misteriosamente feliz, Intemperie. Antología; No estaba lejos, no era difícil, Se pierde la señal, Amar es dónde y Un asombroso invierno.

Viudo de Mariona Ribalta, el matrimonio tuvo cuatro hijos: Mònica, Anna, Joana  y Carles. Margarit residió junto a su familia primero en la ciudad de Barcelona, y desde 1975 en Sant Just Desvern.

«Moriré sin la certeza de saber si soy un buen poeta. Puedes tener signos, te pueden dar un premio, un crítico famoso te puede hacer una alabanza, pero eso no son seguridades. Los premios están llenos de gente que luego no vale nada, los críticos se han equivocado millones de veces alabando malos poetas», aseguró.

Su última aparición pública antes de ser galardonado hoy con el Cervantes 2019 fue en la entrega de su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes el 4 de noviembre.

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