Los loros son aves muy especiales y bastante particulares, su comportamiento suele variar según la especie. Viviendo en libertad se aparean de por vida. Pero la reproducción del loro doméstico, que se realiza en cautiverio, necesita de ciertas condiciones para que se produzca. Esta especie de loro hace bastantes años que se cría en cautividad, no se trata de una especie fácil pero tampoco es de máxima dificultad. Sus crías son especialmente apreciadas por su aptitud como animales de compañía y su demanda ha ido en incremento durante los últimos años.

¿Cuáles son las condiciones que se deben reunir para la reproducción del loro doméstico?

Las jaulas deben reunir ciertas medidas para que el loro se pueda desplazar cómodo. De dos a tres metros de longitud por un metro de ancho, es la ideal. Conviene situar a la jaula en zonas reservadas y alejada de las personas que circulan durante el día. Lógicamente, la jaula tiene que ser metálica y deben contener elementos para roer, como posaderos o ramas de madera blanda.

Una dieta correctamente compensada contribuirá en la reproducción del loro doméstico. A grandes rasgos podemos distinguir entre dos tipos de dietas que tienen la ventaja de proporcionar una gran seguridad en cuanto a la completa cobertura de los requerimientos nutricionales de las aves. La más recomendable es la basada en pienso extrusionado, ya que es un alimento completo para loros. Esta dieta debe completarse con frutas, verduras y semillas germinadas o secas.

Por otro lado, están las dietas clásicas basadas en semillas. Estas dietas son de entrada más atractivas y variadas, pero no suelen cubrir la totalidad del requerimiento de nutrientes para estas aves. Este tipo de dieta debe formularse y dosificarse correctamente, e incluir vegetales y minerales.

La llegada de la cría

Para la reproducción en cautiverio de estas aves es preciso la conjunción de una instalación adecuada, una dieta equilibrada, un manejo correcto y una situación sanitaria óptima. A todo ello debemos añadir que los integrantes de la pareja deben ser sexualmente maduros y compatibles. Consolidar una pareja requiere tiempo; con frecuencia unos cuantos años.

Los yacos maduran sexualmente entre los 3 y los 6 años de edad. Los machos acostumbran a tardar un poco más que las hembras. El número de puestas oscila entre 1 y 3 por año, aunque también es habitual que se tomen algún año «de descanso». Ponen de 2 a 5 huevos. El periodo de incubación es de 27 a 30 días. Las hembras son las que incuban.

Reuniendo todas las condiciones necesarias, es totalmente posible la reproducción de loros domésticos. Es esencial prestar atención a cada una de las necesidades para que las crías de estas simpáticas aves nazcan sin problemas.



Cortesia de Okdiario

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