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La quema de más de sesenta autobuses urbanos de La Paz dejó una de las imágenes más duras del conflicto vivido en Bolivia, por la que este jueves fueron enviados a prisión preventiva dos dirigentes sindicales de la competencia, los minibuses que recorren la ciudad andina.

Un juzgado Anticorrupción de La Paz determinó que ambos queden en detención preventiva en cárceles paceñas mientras prosigue un proceso por delitos como terrorismo, penado en Bolivia con entre quince y veinte años de reclusión.

Los dirigentes del Sindicato de Transporte 14 de Septiembre se enfrentan además a cargos por destrucción de bienes del Estado, incendio, organización criminal y daño calificado, según reporta la Fiscalía General del Estado.

Los hechos sucedieron en la noche del pasado 10 de noviembre, cuando tras las celebraciones por la renuncia al poder de Evo Morales, se desató una ola de violencia en medio de un vacío de poder.

Una turba de unas trescientas personas, según el relato de la Fiscalía, destrozó 66 autobuses municipales, 64 de ellos incendiados, además de los garajes donde se guardan los PumaKatari.

«Personas armadas con palos y piedras bajaron» por unos cerros de la ciudad «convocando a los vecinos de la zona», para luego «lanzar piedras, petardos y otros objetos contundentes» a los garajes, antes de derribar las puertas y cortar la valla de seguridad para ingresar «a destrozar y prender fuego a los buses», añade el relato.

Un informe pericial reveló después que fueron bombas molotov las que incendiaron buena parte de la flota del transporte público, con un daño de casi doce millones de dólares y que no pudo recuperar el servicio en muchas rutas hasta el pasado fin de semana.

Aurelio Q.M y Nicanor CH.C., que ya tenían otros procesos abiertos «por similares delitos», fueron enviados a prisión preventiva por su supuesta implicación en aquella noche violenta, para evitar que obstaculicen la investigación o influyan en los testigos, de acuerdo con la fiscalía.

La misma investigación ha dispuesto hace varios días el encarcelamiento preventivo del dirigente vecinal Jesús V., que fue candidato a diputado en las frustradas elecciones del 20 de octubre por el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales, ahora refugiado en Argentina.

Sindicatos de minibuses, un transporte colectivo muy popular en esta ciudad de unos 800.000 habitantes, protagonizaron en varios inicios de rutas del PumaKatari protestas por la competencia que les supone, algunas de ellas con enfrentamientos con vecinos y la Policía.