La OCU detecta micotoxinas en especias como el pimentón y la nuez moscada

Las micotoxinas son las protagonistas de una de cada cinco alertas alimentarias en la Unión Europea y es muy habitual encontrarlas en determinadas especias. Estas toxinas, producidas por hongos, contaminan el 77% de las muestras de pimentón y el 46% de nuez moscada, según el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). 

Según indican en el informe, estas cantidades no tienen por que ser preocupantes, sin embargo “contribuyen a una ingesta global y acumulativa que amenaza nuestra salud”. Además, la organización advierte también de que pueden causar cáncer, además de tener efectos inmunodepresores, afectar al ADN y dañar el hígado y los riñones. 

El sistema de alertas en seguridad alimentaria de la Unión Europea (RASFF), publica cada año datos de las alertas registradas, y este año hay un 28% más de alertas nuevas respecto al anterior. Entre ellas, destaca  la ‘Salmonella’, ‘Listeria mocytogenes’ y aquellas que albergan peligros químicos como las denominadas ‘Micotoxinas’, presentes en frutos secos y semillas procedentes de países terceros, así como en determinadas especias. 

La OCU ha querido rastrear la presencia en estos productos, encontrando que hay dos tipos de micotoxinas especialmente peligrosas: la aflatoxina B1 y la ocratoxina A, presente en un 71% de productos, sobre todo en aquellos que llevan derivados del pimentón y nuez moscada. Estos datos, los han podido obtener tras analizar 26 muestras de nuez moscada y 100 de pimentón recogidas en España, Bélgica y Portugal. No son niveles alarmantes, pero el problema reside en que, si se acumulan en nuestro organismo junto con las toxinas que puedan tener otros alimentos es lo que ellos denominan “efecto suma”.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricutura y la Alimentación (FAO),el 25% de los cultivos están contaminados por micotoxinas, sobretodo en las regiones con climas cálidos y húmedos. Además, las especias no son los únicos alimentos, según ha querido destacar la OCU, es posible encontrar aflatoxinas en el maíz, cacahuetes, arroz, cacao, aceites vegetales y otros alimentos. La ocratoxina A, por su parte, puede hallarse también en legumbres, cerveza, vino, café, etc. 

La Organización de Consumidores y Usuarios ha alertado también de la necesidad de darle importancia a la problemática tras la publicación de su análisis, y piden a las autoridades europeas que refuercen las medidas para prevenir la contaminación por micotoxinas en alimentos y que aumenten los controles para que los productores y comercializadores de alimentos lleven a cabo buenas prácticas de seguridad alimentaria. Por otro lado, insisten en “la necesidad de seguir una dieta variada y equilibrada” para evitar riesgos ligados al llamado “efecto suma”, es decir, consumir ciertos alimentos “sospechosos” de forma moderada, más que eliminarlos rotundamente. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *