La mala gestión del Gobierno de Pedro Sánchez durante la crisis del coronavirus ha disparado la mortalidad de las empresas españolas hasta un 30%. En concreto, de los 200.000 negocios que se han quedado por el camino por el impacto de la pandemia en el tejido empresarial español, los gestores administrativos prevén que 60.000 han bajado la persiana por la falta de medidas por parte del Ejecutivo.

Según el presidente de los gestores administrativos, Fernando Jesús Santiago Ollero, «desde que se produjeron los primeros coletazos de la crisis del coronavirus, pedimos al Ejecutivo una serie de medidas para salvar al tejido empresarial español como la moratoria de impuestos, financiación para las empresas y ayudas para los autónomos, que no han llegado a tiempo para salvar a los 60.000 negocios que van a cerrar sus puertas por la mala gestión del Gobierno de Sánchez».

Sánchez llega tarde

En concreto, la falta de rapidez del Ejecutivo ha hundido a las empresas hasta provocar su cierre. «Algunos negocios han recibido las ayudas con dos meses de retraso, un tiempo en el que ya habían cerrado», critica el presidente de los gestores administrativos.

Además, tacha las medidas para salvar a las empresas de «insuficientes» y critica «la falta de agilidad, claridad y transparencia a la hora de tomar decisiones». ¿El resultado? Un aumento de la incertidumbre del tejido empresarial desde que comenzó la crisis del coronavirus, que se suma a las amenazas de Sánchez y sus socios de Gobierno por suprimir la reforma laboral que impulsó Mariano Rajoy en el año 2012.

Ampliación de los ERTE hasta septiembre

Esta gestión ha provocado que muchos empresarios no quieran agotar las posibilidades para salvar su negocio y se adelanten a los planes de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, con el objetivo de preparar la reconstrucción de sus negocios tras el impacto de la crisis del coronavirus en la economía española, antes de agotar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).

De momento, el Gobierno y los agentes sociales han acordado la prorroga de los ERTE hasta el 30 de septiembre. En concreto, a los expedientes de fuerza mayor total vigentes actualmente se les aplicará una exención en las cotizaciones empresariales del 70% en julio, del 60% en agosto y del 35% en septiembre en el caso de empresas con menos de 50 trabajadores.

Para las empresas con más de 50 empleados, la exoneración de cuotas será del 50% en julio, del 40% en agosto y del 25% en septiembre. El Gobierno de Pedro Sánchez ha reducido notablemente estos porcentajes en comparación con los establecidos hasta el 30 de junio, que eran del 100% para las empresas con menos de 50 trabajadores y del 75% para las de más de 50, pero a cambio esta figura no desaparece con la llegada del 30 de junio.

300.000 autónomos desaparecerán 

Un escenario que se suma a la nefasta comunicación durante la crisis del coronavirus: «Hay autónomos que no han acudido a sus puestos de trabajo  y se han quedado en sus casas al no entender bien las normas del Estado de Alarma», asegura. Explica que, «por ejemplo, un relojero podía ir a su taller a reparar relojes, siempre y cuando no abriera sus puertas al público».

Por su parte, el barómetro de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) del mes de mayo dibuja un escenario desolador para este colectivo de trabajadores por cuenta propia, que prevé la desaparición de uno de cada diez autónomos, en torno a 300.000 en un ejercicio en el que se producirá previsiblemente la mayor caída del Producto Interior Bruto (PIB) desde la Guerra Civil. Además, el 33% disminuirá su plantilla en los próximos tres meses.



Cortesia de Okdiario

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