La inversión extranjera se ha hundido durante el primer trimestre de Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en 4.800 millones de euros. De enero a marzo, antes de que estallara la crisis del coronavirus -el estado de alarma y el confinamiento son de mediados de marzo-, y según los datos del Ministerio de Industria, España ha recibido inversiones internacionales por valor de 2.646,1 millones de euros, frente a los 7.396,2 millones de los tres primeros meses de 2019. Es un descenso del 64%.

La cifra registrada en los tres primeros meses de Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos es inferior también a la del primer trimestre de 2018, cuando gobernaba Mariano Rajoy, y hay que remontarse hasta los peores años de la crisis financiera anterior, en 2009 y 2013, para encontrar cifras de inversión inferiores. En el primer trimestre de 2013, todavía en plena recesión, la inversión extranjera ascendió a 2.381 millones, ligeramente por debajo de este año. En los primeros tres meses de 2009, 1.331 millones.

A la hora de realizar inversiones en otro país las empresas suelen requerir tiempo para prepararlas y presupuestarlas, pero para dar marcha atrás a una inversión se tarda muy poco. Los empresarios han insistido en numerosas ocasiones en que la seguridad jurídica es fundamental a la hora de invertir.

Evitar cambios en las reglas del juego a mitad de partido, o amenazas de nuevos impuestos, como la tasa Tobin, suponen un impedimento para las empresas a la hora de materializar esas inversiones. La llegada al Gobierno de Sánchez con Pablo Iglesias como Vicepresidente ha ahuyentado a las inversiones extranjeras, a tenor de los datos del primer trimestre, antes de que estallara la crisis del coronavirus. De hecho, la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha repetido públicamente en numerosas ocasiones que hasta mediados de marzo la economía crecía a buen ritmo.

La estabilidad jurídica es fundamental para las inversiones, para el dinero. Los anuncios del Gobierno de coalición de subir los impuestos a las empresas o la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 950 euros aprobada en enero son medidas que los empresarios señalan como claves a la hora de invertir.

«Es el resultado de los ataques a las empresas del Gobierno de Sánchez e Iglesias», señala Daniel Lacalle, economista y ex candidato al Congreso del PP, para quien la confianza es clave a la hora de invertir y un Gobierno en el que esté Iglesias no genera confianza fuera de nuestras fronteras.

«Es un claro síntoma de que no se confía en el Gobierno», resume José Ramón Pin, economista, profesor del IESE. Para este experto la inversión extranjera es un termómetro de esa confianza y la falta de inversiones internacionales en el país es un duro golpe para cualquier economía.

Luxemburgo

Por países, el primer inversor en España en el primer trimestre del año ha sido Luxemburgo, con 663 millones, algo habitual en los últimos años. Al ducado le siguen Japón con 500 millones y Reino Unido, con 380 millones. Alemania y Holanda completan los cinco primeros inversores, lugar del que ha desaparecido Francia en este primer trimestre del año con respecto a 2019.

El hundimiento de la inversión extranjera será aún mayor en los próximos meses fruto de la crisis del coronavirus, por un lado, pero también por las constantes amenazas del nuevo Gobierno de coalición con subir los impuestos a las compañías. Para José Ramón Pin es clave que el Ejecutivo haga caso a las empresas y decida invertir en sanidad, educación e infraestructuras con la ayuda de los fondos que España va a recibir de Europa bajo la fórmula público-privada, como recomendó la CEOE en su reciente Cumbre Empresarial.



Cortesia de Okdiario

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