Los nueve huelguistas mapuche, en las cárceles de Temuco y Angol, de la Región de La Araucanía, cumplieron 58 días sin ingerir alimentos, situación que ha generado inquietud en las comunidades, especialmente por el caso del machi Celestino Córdova.

La vocera Giovana Tafilo indicó que la situación es de extrema gravedad e incluso confirmó que tras la caída del machi ahora deberá usar silla de ruedas.

La dirigenta agregó que «los hermanos están muy complicados de salud y en el caso de nuestro machi ya ni el coligue que usaba le sirve, ahora deberá usar silla de ruedas».

Por su parte, Cristina Romo, otra de las voceras, señaló que «el debilitamiento es progresivo y muy rápido, por lo que estamos en alerta ante cualquier situación mayor, aquí todo se debe al nulo avance del diálogo por parte del Estado y el Gobierno».

Ocho comuneros de Angol y el machi Celestino Córdova, condenado a 18 años por el incendio donde murió el matrimonio Luchsinger-Mackay, iniciaron hace 58 días esta huelga de hambre buscando que sus causas sean revisadas y sus condenas se puedan cumplir en sus comunidades, en base a los postulados que consagra el Convenio 169 de OIT.

Las dirigentas llamaron a las organizaciones mapuche a estar alerta frente a cualquier deterioro de la salud que pudieran sufrir los comuneros en Malleco y en Temuco.

Cortesia de Cooperativa

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