Mucho «Unidas Podemos», mucho chiringuito regado con dinero público y mucha reivindicación feminista, pero ninguna formación política se compara a la de Iglesias a la hora de emplear la cama como ascensor meteórico. Una cosa es la cuota en las listas electorales, que yo considero insultante, y otra muy distinta aceptar que una relación íntima con el «macho alfa» garantice el salto automático en el escalafón del partido. Para este viaje, la verdad, no necesitábamos alforjas. Escalar por esta vía es más viejo que la tos. Ya en los harenes de Al-Ándalus la favorita del emir o califa gozaba de plenos poderes sobre los habitantes del serrallo y empleaba sus saberes ocultos para ejercer influencia en las decisiones de Estado…. Ver Más

Cortesia de ABC

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here