El brote de coronavirus en la comarca de La Mariña (Lugo), detectado a principios de julio, ya está bajo control. Pese a ser uno de los focos mas preocupantes e incluso necesitar un confinamiento temporal para controlar los casos, los índices de contagio en Galicia han bajado hasta los 6,78 casos por cada 100.000 habitantes. Uno de los más bajos de España. La clave de la respuesta gallega: un sistema de rastreadores que involucra a 6.000 personas, treinta veces superior al que opera por ejemplo en Cataluña.

¿Cómo ha podido Galicia hacer frente a un rebrote preocupante y desactivarlo en apenas dos semanas? La clave, según se refleja en los consejos e instrucciones que difunde la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), hay que buscarla en la calidad y eficacia de los equipos de rastreadores.

Según explican desde la Consejería de Sanidad gallega, el sistema de rastreo puesto en marcha por la Xunta no involucra exclusivamente al equipo de rastreadores, es decir, aquellos dedicados solamente a localizar a personas que hayan tenido contactos estrechos con contagiados. Esa tarea corresponde a un grupo de alrededor de 200 personas, que trabajan en turnos los siete días de la semana. Ese equipo fue reforzado, además, con alrededor de 6.000 profesionales, especialmente médicos y enfermeros de los servicios de medicina preventiva y de atención primaria de los hospitales gallegos.

Esa red diseñada por la Sanidad gallega tiene acceso a una plataforma digital en la que se registran todos los contactos con personas sospechosas de estar infectadas o con positivos confirmados. Esa búsqueda masiva, combinada con pruebas rápidas de PCR, es la que permitió atajar el brote y dejar a Galicia como la segunda comunidad autónoma con menos incidencia de casos, sólo superada por Asturias.

En la otra cara de la moneda se encuentra el equipo de rastreadores de Cataluña, Aragón y Navarra. Tres zonas calientes a nivel europeo, tal y como reflejan los mapas de incidencia del virus del ECDC.

Mapa de la incidencia del coronavirus en toda Europa.

La Generalitat de Quim Torra tiene sólo a unas 200 personas (30 veces menos que la red gallega) rastreando los contactos, mientras que los sindicatos médicos reclaman que la cifra se eleve hasta los 2.000.

Navarra, por su parte, acaba de reclutar a 150 nuevos rastreadores para sumarlos a la apenas treintena que tenía hasta el momento. Pero los equipos advierten que están saturados de trabajo. La situación es más grave aún en Aragón, donde la plantilla de rastreadores –262 según fuentes oficiales- debe hacer frente a más de 2.000 casos por semana.

La UE advierte a Sánchez

Pedro Sánchez ha vuelto a desoír los avisos de los expertos sobre la expansión y el riesgo del coronavirus, especialmente en cuanto al desarrollo de una red de rastreadores efectiva. El ECDC, agencia sanitaria de la Unión Europea de la que precisamente Fernando Simón es asesor, ya avisó al inicio de la pandemia sobre la urgencia de tomar medidas, como la suspensión de actos multitudinarios. Esta misma semana, en un escenario de rebrotes, vuelve a lanzar la alerta: el virus tiene un «alto impacto» en poblaciones sensibles y es preciso actuar.

Así lo recoge el ECDC en uno de sus últimos informes, en el que específicamente aborda el resurgir de casos en toda la UE. De acuerdo a los datos reportados, España se encuentra en la ‘zona roja’ de la pandemia en Europa, situándose como el país con más contagios por 100.000 habitantes. Un indicador que evidencia la ineficiente gestión por parte de Pedro Sánchez, quien, tras el fin del estado de alarma, ha eludido sus responsabilidades atribuyendo esa competencia en exclusiva a las comunidades autónomas.

El ECDC, en un dosier al que ha tenido acceso OKDIARIO, insta a los gobiernos a actuar, apreciando que la situación puede ser crítica en aquellos contextos en que se constate un incremento de contagios -que no procedan de un uso más generalizado de test- y transmisión comunitaria, como es ya el caso de varias regiones en España.

En estos países, señala el organismo, existe una «muy alta probabilidad de infección» y, aunque el riesgo para la población general puede ser «moderado», se eleva considerablemente -a «muy alto»– para poblaciones con factores de riesgo. Así, la probabilidad de que la pandemia siga expandiéndose se considera elevada si no se adoptan medidas adecuadas, entre las que se incluye un «sistema de monitoreo» adecuado, rastreo de contactos y capacidad para hacer pruebas de manera «exhaustiva».

Confinamiento en Galicia

La situación a principios de julio en Galicia era tan preocupante que incluso la Xunta tomó la decisión de confinar durante cinco días la comarca de La Mariña (Lugo). En ese momento los casos ya se habían disparado hasta los 85. El cierre de la zona fue el segundo decretado tras el estado de alarma en España. El primero fue el de Lérida.

El confinamiento estuvo a punto incluso de provocar la interrupción de la campaña electoral y obligar a suspender las elecciones gallegas. Sin embargo, la rápida intervención logró mantener a raya el brote antes de que fuese a más.

El brote de La Mariña, cuya detección se dio a conocer el 24 de junio, fue sumando casos hasta alcanzar los 85 casos que obligaron al confinamiento. La mayoría de los casos eran asintomáticos o presentaban síntomas de carácter leve, por lo que era más difícil detectar su origen.

 



Cortesia de Okdiario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here