Familiares de reo que apareció ahorcado en una cárcel de Jinotepe no creen en versión policial

Familiares de René Alberto Quintero Dávila no creen en la versión policial de que él se haya ahorcado en una celda preventiva en Jinotepe, Carazo y piensan que él fue asesinado.

Según la nota de prensa 137-2019, a eso de las 7:00 de la mañana, “en las celdas preventivas de la delegación policial de Jinotepe, departamento de Carazo, se suicidó el reo René Alberto Quintero Dávila, de 36 años, colgándose del techo de su celda”.

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De igual manera niegan que la víctima, perteneciera a una banda delincuencial, dado que tenía 18 años de laborar como abatizador para el Ministerio de Salud (Minsa) en el centro de salud del municipio de El Crucero, de donde era originario.

Quintero, de 38 años, tenía como profesión era contador, pero por las pocas oportunidades laborales, casi no ejerció su carrera. Al momento de su detención, se trasladaba en una camioneta del Minsa, junto a otros trabajadores.

“Ellos (la Policía) dicen que él se ahorcó.  Eso es mentira, porque mi hijo nunca iba a hacer eso y tampoco de lo que ahora lo acusan que es jefe de una banda, eso también es mentira”, dijo Dora Dávila, madre de la víctima, quien piensa que a su hijo alguien lo acusaba por cuestiones de envidia o que quizás lo confundieron con algún delincuente.

Las autoridades policiales, según la denunciante, no le brindaron ninguna explicación amplia de lo ocurrido y solamente le informaron que su hijo se había ahorcado con una faja, la cual no le fue entregada.

Responsabiliza a Policía Orteguista

Según Dávila, cuando una persona está siendo investigada por un delito y es ingresado a una celda, siempre es despojado de sus pertenencias, incluyendo su cinturón. Esta contradicción se le parece absurda, Dávila habita por el sector del kilómetro 27 de la carretera Panamericana Sur en El Crucero, donde se realizó la vela del exfuncionario público.

“Yo lo que exijo es que se investigue para que la muerte de mi hijo no quede así, porque mi hijo no era un perro. Él era un hombre bien querido”, agregó Dávila, de 69 años, quien responsabiliza a la Policía por la muerte de su hijo.

La única seña que Quintero presentaba en su cuello fue donde le hicieron una pequeña herida para practicarle una autopsia, cuyos resultados serán presentados la próxima semana. La Policía Orteguista (PO) lo señalaba de ser líder de una banda delincuencial y de cometer un asalto el 22 de noviembre por la noche en la vivienda de un hombre de 56 años de iniciales L.S.M.S.

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Para esa fecha, comenta Dávila que su hijo salió a trabajar en la mañana y que regresó a visitarla en la tarde para ir a enflorar a sus padres, abuelos de la víctima. Ella asegura que su retoño en la noche no salió de su casa de habitación, la cual se ubica por el sitio conocido como Las Nubes en El Crucero.

La vela Quintero se realizó en casa de su madre y fue enterrado este sábado en el cementerio de la comunidad de Santa Martha en dicho municipio. Deja en la orfandad a un niño de 10 años y a un adolescente de 15. Su madre denunciará en caso en organismos de derechos humanos.

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