La Corte se decantó a favor de Espinoza, una madre soltera que lleva a sus dos hijas a institución educativa de carácter religioso

Montana había retirado la ayuda a educación privada religiosa.

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Aurelia Ventura / La Opinion

El Tribunal Supremo validó este martes el derecho de las escuelas religiosas a ser incluidas en los programas de becas financiados con fondos estatales para alumnos que asistan a instituciones privadas.

Con una opinión 5-4, la corte federal se decantó a favor de Kendra Espinoza, una madre soltera cuyas dos hijas asisten a una escuela privada, que presentó un recurso ante esa instancia judicial a raíz de la decisión del Tribunal Supremo de Montana de prohibir la ayuda pública a las familias que quieran llevar a sus hijos a colegios privados de carácter religioso.

Espinoza -quien estuvo acompañada en su demanda por otras dos madres- llevó su caso inicialmente a la corte de Montana, después de que el Gobierno estatal cortara las ayudas a las instituciones que otorgaban becas que permitían a los niños acceder a escuelas religiosas.

En diciembre de 2018 el Supremo de Montana se pronunció en contra de las demandantes y argumentó que ese tipo de subsidios violaba la Constitución estatal, que prohíbe las ayudas económicas a ninguna escuela religiosa, ya sea de manera directa o indirecta.

En la resolución de este martes, el presidente del Tribunal Supremo federal, John Roberts, apuntó que “un estado no necesita subvencionar la educación privada, pero una vez que el estado decide hacerlo no puede descalificar a algunas escuelas privadas solamente porque son religiosas”.

Explicó que la disposición, como fue aplicada, por las autoridades de Montana supone una violación a la cláusula de libre ejercicio (religioso) de la Primera Enmienda de la Constitución del país.

Dicha enmienda estipula que el Gobierno no puede legislar para regular el establecimiento de un credo o prohibir el libre ejercicio religioso.

Los jueces liberales Ruth Ginsburg, Elena Kagan, Stephen Breyer y Sonia Sotomayor expresaron sus disensos.

A Sotomayor le preocupa que a la luz de esta decisión la Corte Suprema de Montana deba “ordenar al estado que vuelva a crear” un programa de becas que “ya no existe”.

Cortesia de La Opinion

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