Hay una razón por la que nuestros principales líderes de organizaciones criminales terminan siendo extraditados para ser juzgados en Estados Unidos. Aquí ni investigamos, ni presentamos los casos como se debe. Y luego, un par de abogados medianamente capaces los sacarían a todos de la cárcel.

Es cierto, hay corrupción en algunos ministerios públicos y jueces, pero el problema más grave es el sistémico que provoca la trágica impunidad. En México, no se investiga. Parafraseando a la gran Ana Laura Magaloni, a lo que se dedican nuestros ministerios públicos es a llenar archivos, nunca a investigar. Y, por si fuera poco, la presencia de los militares haciendo las labores de seguridad pública todo lo hace peor.

El lío de la familia del Marro es una extraordinaria radiografía del desastre. El 20 de junio la Sedena anunció que junto con la Guardia Nacional y la Fiscalía de Guanajuato habían realizado un operativo y habían detenido a “presuntos integrantes de la delincuencia organizada”. Ese día, resistiendo el operativo, la organización quemó vehículos, secuestró vías de comunicación.

Ojo, delincuencia organizada, como dice el boletín de la Sedena, es un delito federal. ¿Por qué no estaba ahí la Fiscalía General? Pues seguramente porque no hay ninguna investigación contra la mamá del Marro lista para presentarla a ningún juez. Iban por El Marro, agarraron a la mamá. ¿Y ahora? Pues los militares entregan a la señora a la fiscalía local —ahí encárgate, yo ya cumplí— y anuncian que le encontraron 2 millones de pesos y, como suele suceder en esos arrestos, un kilo de droga, vaya usted a saber.

La fiscalía estatal le pide a la Fiscalía General que se quede el caso por delincuencia organizada. La FGR ve lo que hay y dice: ni que estuviéramos locos, eso no cuadra. Cosa que también dice la juez de Guanajuato cuando le presentan a la señora por narcomenudeo, lo único con la que la podrían guardar; pero eso tampoco está bien hecho.

Vale la pena el inventario: Sedena, Guardia Nacional, Fiscalía de Guanajuato y luego FGR. Operativo en contra del jefe huachicolero que lleva incendiando Guanajuato hace año y medio termina con acusación de narcomenudeo a su mamá. Resultado: todos a casa.

No, no es la corrupción, es el sistema, la ineficiencia, meter a los militares de policías, el lío de las competencias, el desmadre que se traen desde hace muchos años. 

@puigcarlos



Cortesia Milenio

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here