El camino de 3-80

0
40

Este 16 de febrero se cumplen 29 a√Īos del asesinato del excoronel de la Guardia Nacional somocista y excomandante general de las fuerzas contrarrevolucionarios que libraron la guerra contra la dictadura sandinista de los a√Īos ochenta, Enrique Berm√ļdez Varela.

Antiguos miembros y simpatizantes de la Contra rendir√°n este domingo un homenaje a su antiguo comandante en jefe, cuyo asesinato qued√≥ en la impunidad; igual que quedaron los de muchas otras personas nicarag√ľenses que fueron combatientes en la lucha armada contra la dictadura sandinista, o le sirvieron de apoyo, pero no perdieron la vida en la guerra sino hasta despu√©s, cuando vino la ‚Äúpaz‚ÄĚ y fueron exterminados por el ‚Äúgobierno desde abajo‚ÄĚ del FSLN que sabote√≥ el ejercicio de los gobiernos democr√°ticos y cometi√≥ terribles desmanes despu√©s de arruinar el pa√≠s.

A Enrique Berm√ļdez, cuyo nombre de guerra en la campa√Īa contra los sandinistas era ‚ÄúComandante 3-80‚ÄĚ (porque ese fue su n√ļmero de graduaci√≥n en la antigua Academia Militar de Nicaragua), lo asesinaron la noche del 16 de febrero de 1991 al salir de un c√©ntrico hotel capitalino donde hab√≠a sido citado por supuestos amigos o conocidos de confianza.

El fr√°gil e indefenso gobierno democr√°tico de do√Īa Violeta Barrios de Chamorro, cre√≥ una Comisi√≥n Especial Investigadora integrada por distinguidas personalidades p√ļblicas, incluyendo a un comandante de la Contra, para que investigara el magnicidio y descubriera a los culpables.

Pero nada pudo hacer y se disolvi√≥ siete meses despu√©s. El jefe de la Polic√≠a de Nicaragua, que todav√≠a se llamaba oficialmente sandinista, insinu√≥ maliciosamente que el asesinato de 3-80 probablemente hab√≠a sido un ajuste de cuentas entre los contras, pero la opini√≥n p√ļblica siempre crey√≥ lo contrario.

Al final nadie fue detenido ni juzgado por el asesinato de Enrique Berm√ļdez Varela, el que por falta de justicia transicional qued√≥ impune como todos los cr√≠menes pol√≠ticos ‚ÄĒalgunos inclusive de lesa humanidad‚ÄĒ que fueron cometidos durante aquel turbulento per√≠odo de la reciente historia nacional.

Eso precisamente, la impunidad, es lo que se puede destacar en este 29 aniversario del asesinato del legendario Comandante 3-80 de la Contrarrevoluci√≥n nicarag√ľense.

Pero también hay que mencionar como hecho relevante en este caso, que ahora el camino de la lucha armada y la guerra que escogió el Comandante 3-80 para enfrentar a la primera dictadura sandinista, porque no tenía otro, no es el que se ha escogido para enfrentar y poner fin a la nueva dictadura orteguista.

Los mismos antiguos comandantes, combatientes y simpatizantes de la Contra, al rendir a su antiguo comandante en jefe el homenaje que merece su memoria, son claros y categ√≥ricos al se√Īalar que la ruta que se debe seguir ahora es el de la resistencia c√≠vica y pac√≠fica, de la lucha pol√≠tica y preferentemente electoral, para recuperar la libertad y la democracia y establecer la paz con justicia.

En realidad, ese es el mejor homenaje que se puede tributar a la memoria de Enrique Berm√ļdez, un hombre que quer√≠a la paz pero tuvo que irse a la guerra obligado por una dictadura cerril y totalitaria que solo entend√≠a y atend√≠a el lenguaje de las armas.




Source link