Barbie Vélez recibió de Tamara Pettinato un regalo de lo más original

Llega a su fin una nueva semana de
Divina comida, y el quinteto de comensales se reúne para una última cena. Una vez más,
José “Pepe” Chatruc, Barbie Vélez, Mariana Genesio, Santiago Artemis y
Tamara Pettinato compartieron una comida a modo de despedida y se animaron a votar al mejor anfitrión de la semana.

Esta vez, la encargada de organizar la cena fue Barbie, que ante todo pidió que por favor no la llamaran “Barbarita” porque es algo que asocia más a su infancia. Con respecto a los platos elegidos, la entrada consistió en “Con amor y sin arcilla”, un original nombre para unas empanaditas de morcilla y otras de capresse. Luego ella preparó “Veleza de cogote”, una bondiola con chips de batata. Por último, el postre fue una “Chocobarbie”, o la Chocotorta según Vélez, cuya principal característica es la de ser presentada en una copa.

Poco a poco llegaron todos los invitados, y la anfitriona los recibió con una bebida para la ocasión. Mientras Tamara confesaba que “a Barbie en la cocina la imagino pésimo”, comenzó el desfile de regalos entre los participantes. Teniendo en cuenta que Chatruc está muy cerca de ser papá, Genesio aprovechó para hacerle un original obsequio: una mochila maternal. Por su parte, Barbie le regaló a Tamara una licuadora portátil, que ella recibió con poco entusiasmo.

De manera opuesta, Pettinato pensó para Vélez un obsequio más audaz, que consistió en un traje hot de Blancanieves. La anfitriona se mostró con mucha vergüenza al recibir el disfraz y confesó que nunca había usado algo así. En ese momento, Mariana con mucha ocurrencia agregó que ahora solo le faltaba “encontrar a los siete enanos”. En último lugar, Chatruc se lució cuando le dio a Artemis una delicada taza con la imagen de Lady Di, un regalo que el diseñador festejó con sincero entusiasmo.

Como es habitual, luego de unos tragos los cinco protagonistas se dispusieron a comer. Allí todos se mostraron muy a gusto con las elecciones de Barbie, aunque la idea de una Chocotorta sembró algunas dudas. En esa oportunidad, Genesio les preguntó a Barbie y a Tamara cómo se llevaban con la fama, teniendo en cuenta que ambas eran hijas de celebridades. Barbie se mostró muy cómoda, pero Tamara contó una historia poco conocida sobre su infancia.

Según expresó, luego de la muerte de Luca y la disolución definitiva de Sumo, su familia cambió rotundamente de vida: ”
Cuando tenía seis o siete años nos fuimos a España, y allá la pasamos mal un par de años porque no teníamos un mango. Papá trabajaba limpiando un parque de diversiones, o repartiendo leche, lo que sea para llevar comida. Después en Córdoba vivimos en carpa unos años. Y ahí éramos niños muy felices porque era el campo. Después él vuelve a Buenos Aires y nos traen a Capital. Ahí entra a trabajar con Sofovich, desplegó todo su carisma y fue como muy rápido que de pronto la gente lo empieza a saludar. Y lo seguían, íbamos por el shopping y nos seguían cuarenta personas, y yo la pasaba pésimo. Ya no era más mi papá”.

En el tramo final, se llevó adelante el recuento de votos para descubrir quién había sido el mejor anfitrión de la semana, y mientras Tamara quedaba en último lugar, Artemis se reveló como el gran ganador.

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