La cifra va en aumento y el Gobierno vasco mira con preocupación al rebrote. El número de positivos del foco de
coronavirus
detectado en Ordizia (Gipuzkoa) se ha disparado a 30, lo que suponen 23 contagios más que los registrados ayer. Estos, se corresponden con los 14 arrojados por las casi 1.000 pruebas PCRs practicadas y a positivos anteriores que en un principio no se vincularon con este brote pero que, tras investigarse, se han conectado con él. Según han explicado desde Salud, el paciente cero del foco provenía de Lleida y mantuvo una reunión familiar en uno de los bares del municipio.



Para valorar la dimensión del brote del municipio gipuzkoano, cuyo origen están en la calle Etxezarreta, zona de establecimientos hosteleros, el departamento vasco de Salud está realizando test masivos y a lo largo del día de hoy está previsto que lleve a cabo más de 540 nuevas pruebas PCR a personas que hayan estado en los bares de esa calle. Los trabajadores de los mismos, eso sí, han dado negativo en los test. Asimismo,el Ejecutivo autonómico ha decidido crear una comisión de seguridad que se reunirá esta misma tarde para decidir la adopción de “las medidas necesarias” en la localidad, entre las que no se descarta dar un paso atrás y volver a un confinamiento selectivo.


Investigación

El paciente cero del foco provenía de Lleida y mantuvo un encuentro familiar en Ordizia

El ayuntamiento ordiziarra ha emitido un comunicado advirtiendo a los vecinos que se han sometido a la PCR de que deberán quedarse en casa hasta que conozcan el resultado de la prueba y, remarca que, por supuesto, no podrán acudir a espacios públicos como el polideportivo y mucho menos a un establecimiento hostelero. “Esas personas –ha explicado el alcalde, Adur Ezenarro- se deben ir a casa hasta conocer el resultado e incluso deben estar con mascarilla en casa; e una especie de cuarentena ya que estás en ese grupo que puede ser positivo”. A su vez, el consistorio ha clausurado los edificios públicos y las residencias de Ordizia, Beasáin y Lazkao también han cerrado sus puertas.



Tanto el ayuntamiento como Salud han pedido a todas aquellas personas que hayan estado en establecimientos de la calle Etxezarreta que se pongan en contacto con el centro de salud. La respuesta, ha explicado la consejera de ramo, Nekane Murga, ha sido masiva y este lunes se contabilizaron llamadas desde 1.600 teléfonos diferentes y del propio centro se llevaron a cabo 6.000. Murga ha agradecido la colaboración ciudadana y también su paciencia por las “dificultades puntuales” a la hora de contactar con el centro de salud.



Cortesia de La Vanguardia

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