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La cuarentena​ y el tiempo que pasemos en casa puede ser muy provechoso para fomentar la creatividad y mantenernos en movimiento. Actividades circenses pueden ser una buena idea para estos días de aislamiento. 

Los niños no cuentan con ciertos recursos que se adquieren con la edad, como la capacidad adaptativa, la resignación y la aceptación de lo inevitable. Necesitan estímulos y actividades que les produzcan novedad, distracción y satisfacción, tal como lo explica el psiquiatra especializado en psicodramatismo Rubén Bernasconi, miembro del espacio Crecer y Ser.

Brenda Primus, profesora de Circo para niños, explica: “El circo es una disciplina muy amplia, que abarca muchas actividades que podemos hacer y en las que se trabaja la coordinación psicomotriz, el equilibrio, la destreza corporal, y que ponen en juego el pensamiento lógico matemático a la hora de comprender los movimientos para poder ejecutarlas”.

Mónica Fernández, psicóloga, focalizadora de Danzas Circulares y miembro del espacio Crecer y Ser, asegura que todas las actividades que fomenten la coordinación, atención, y concentración, como el circo, la danza o la dramatización, ayudan a no pensar en nada más mientras las realizamos porque, de lo contrario, nos equivocaríamos.

“Como las emociones se manifiestan en el cuerpo, las no liberadas quedan, por ejemplo, en los hombros, las caderas, las rodillas, o la garganta. Todo lo que implique un movimiento consciente dirigido las moviliza y libera, aunque nosotros no seamos conscientes de qué estamos liberando. Vamos a sentirnos más livianos, contentos, con sensación de bienestar”, cuenta.

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Circo desde casa.
Foto: Shutterstock

Circo desde casa.
Foto: Shutterstock

Brenda nos acerca actividades para que los niños puedan empezar a practicar ejercicios a través de lo lúdico e incorporar los aspectos del circo desde casa con elementos que tengamos al alcance. Los adultos también podemos participar. Cada uno puede hacer las actividades según la capacidad que tenga, y verá hasta dónde avanzar en la complejidad de los ejercicios. Las actividades se sugieren para niños a partir de tres o cuatro años.

Malabares

Qué necesitamos: ​De uno a tres pares de medias.

Hacemos las medias “bollito” (como cuando las guardamos en el cajón) y practicamos tirándolo de una mano a la otra. Cuando logramos este primer paso, probamos hacerlo con dos y hasta con tres. También podemos hacerlo rodar por el piso, o pasarlo por el cuerpo, de un brazo a otro.

Si contamos con otra persona que se sume podemos practicar pases a una distancia que se haga cada vez más lejana, y pasarlo de una persona a otra, y viceversa.

Si no, podemos agarrar una cajita o tachito para intentar embocar y ponerlo cada vez más lejos.

Circo en casa.
Foto: Shutterstock

Circo en casa.
Foto: Shutterstock

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Zancos

Qué necesitamos: 2 tachos de metal o de plástico (que pueden ser latas de pintura o de leche) de igual tamaño o similar; 4 sogas o cordones de zapatillas; y 1 clavo o tornillo.

  1. En la base de nuestro recipiente haremos 4 agujeros. Dos estarán a la altura del tobillo, y otros dos hacia la punta del pie. Si el recipiente es de metal, nos podemos ayudar de un martillo para empujar el clavo o tornillo, pero si es de plástico tendremos que aplicarle calor, para poder traspasarlo.
  2. ​Pasamos un cordón o soga por cada par de agujeros para poder atar en los pies, ¡y listo!
  3. ​Con mucho cuidado y los adultos bien cerca, nos paramos sobre las latas con los pies bien atados y empezamos a caminar por la casa (Esto también lo pueden hacer los adultos pero necesitarán tachos o latas más resistentes).
Zancos caseros. Foto: Shutterstock

Zancos caseros. Foto: Shutterstock

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Bastón o bandera

Qué necesitamos: Los grandes, un palo de escoba, y los niños, un palo más chico.

Para introducirnos en lo que es el bastón, tenemos que hacer siempre movimientos circulares y continuos, como giros. Podemos girarlo y lanzarlo. Para convertirlo en bandera, a nuestro bastón le podemos atar un repasador o un pedazo de tela y practicar hasta poder girarla en el aire.

Circo para niños. Foto: Shutterstock

Circo para niños. Foto: Shutterstock

Movimientos de destreza

Según el espacio con el que contemos, y con la ayuda de algún adulto que se acuerde de educación física de la escuela, podemos aprender a hacer la vuelta carnero para adelante y para atrás, la vertical (puede ser contra la pared), o la medialuna. Son movimientos que en general los adultos saben o recuerdan cómo hacerlas. Es una buena idea para transmitirles a los chicos, ayudarlos, sostenerlos y darles el ejemplo.

Después de que hayamos practicado muy bien todo podemos pensar en una idea para un show y armar un teatro con sábanas, banderines y lo que encontremos en casa. Ponemos sillas para el público, y ¡listo! A disfrutar de una obra de circo en familia.

El psiquiatra Rubén Bernasconi recomienda recrear la curiosidad, la fascinación, el asombro, y la sorpresa de la espontaneidad sin perder la naturalidad: “No debemos negarnos a ninguna posibilidad. Lo recomendable es no agotar todas las cosas por hacer sino ir regulando porque esto aún no tiene fecha final”.

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