Quito –

Dificultad de acceso a la atención en salud. Esa una de las situaciones que vulneran este derecho en el contexto de la emergencia sanitaria por el coronavirus. Es una de las de mayor recurrencia. Así lo sostiene el reporte número 7 que incluye 790 alertas monitoreadas por la Defensoría del Pueblo.

“No se quede en casa. Tienen que ir al centro médico, al subcentro de salud, al hospital más cercano, al del barrio, ahí les vamos a atender…”, recomendó el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, sobre la atención en el sistema de salud vinculado al COVID-19.

El viceministro de Salud, Xavier Solórzano, reforzó lo dicho por Zevallos. “Si alguien llega a tener una sospecha de estar enfermo por favor llame al 171, o acudan al centro de salud más cercano, mientras más temprano se haga el diagnóstico mejor es el pronóstico…”.

Y eso es lo que hizo Susana Morán con su padre de 61 años y con enfermedad preexistente. Empezó a presentar fiebre, malestar del cuerpo, pérdida del sabor, dolor fuerte de garganta, dolor de cabeza recurrente. El pasado domingo a las 14:00, que continuaba con malestares, buscaron con su familia una casa de salud. Había recibido telemedicina antes.

Acudió al hospital de Calderón, que queda en la parroquia en la que viven. Fueron por el área de emergencias, pero les manifestaron que no podían ser atendidos en ese momento. Buscaron otro. Llegaron al Pablo Arturo Suárez. Solo su padre pudo ingresar. Le hicieron preguntas para su valoración. No le auscultaron.

Cuatro personas que estuvieron antes que él salieron del hospital, pues no les recibieron. “Recuerdo el caso de unos esposos, que se los veía igual con la misma expresión, el peor síntoma que entiendo da y es más visible, es el tema del cansancio corporal”, agregó.

Como no lo atendieron decidieron ir a centros privados. En uno de ellos los recibió personal de Salud, aunque les dijeron que todo estaba lleno. Lo intentaron en otro. Obtuvieron la misma respuesta. En el trayecto pudieron conseguir una casa de salud cerca de las 17:00. Ahí lo revisaron, le hicieron una radiografía de los pulmones y le tomaron una prueba PCR. Fue internado. Están a la espera del resultado.

“Lo que yo cuestiono muchísimo es que cómo en un hospital público pueden mandar a la casa a los pacientes, sobre todo que son vulnerables como mi papá”, dijo Morán.

En días pasados, Blanca Panchi y Susana Pilataxi vivieron el drama de no encontrar un espacio en centros privados para sus familiares. Diego Puente señaló: “Tengo dos familiares con COVID-19. Encontrar UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) o atención médica se convirtió en un calvario en Quito. Solo pido a las autoridades que tengan la sensatez para tomar las decisiones y no comprometer la vida de la gente”.

En rueda de prensa sobre las acciones que se tomarían para mitigar el coronavirus en la capital, se le consultó a Zevallos sobre la búsqueda que hacen personas de atención. “Lamento escuchar que hay personas que, por ejemplo, buscan en un hospital y que no se les admite, eso no va a pasar, eso no puede pasar, nosotros tenemos la obligación de admitir a todo paciente”, respondió.

El alcalde Jorge Yunda indicó que Quito tiene un sistema sanitario trabajando al tope, que ya no da más abasto. Indicó que, a decir de las autoridades gubernamentales de salud, no se ha desbordado, que no habrá un colapso. “Que no nos quede la menor duda que si amerita una medida de esa naturaleza (volver al semáforo rojo) lo diremos, nosotros no tomamos las decisiones”, manifestó Yunda.

Danilo Calderón, gerente del hospital IESS Quito Sur, informó que en promedio hay 220 personas diarias con problemas y síntomas respiratorios. Entre el 8 a 10% requieren cuidados intermedios. (I)



Cortesia de El Universo

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