Guaidó y el jefe de la diplomacia europea en pos de acuerdos pro Venezuela / EFE/EPA/Aris Oikonomou

La Unión Europea expresó este miércoles su «firme apoyo» al presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, aunque no anunció nuevas medidas para Venezuela.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, recibió a Guaidó como líder de la Asamblea Nacional. Además reconoció su compromiso en trabajar por una solución basada en elecciones presidenciales y legislativas creíbles y transparentes.

«Ambos han señalado la necesidad urgente de encontrar un enfoque común tanto entre los actores venezolanos como en la comunidad internacional. La idea es que este conduzca a un proceso político significativo», indicó la oficina de Borrell en un comunicado.

El líder opositor violó una prohibición de salir del país para relanzar su ofensiva diplomática contra el régimen de Nicolás Maduro. Aseguró que pedirá a los europeos apoyo para lograr unas elecciones libres y justas.

Bruselas es la segunda etapa en su gira, que ya le llevó a Colombia y al Reino Unido. Ahora continuará el jueves en Suiza, en el foro económico de Davos, y se espera su presencia en España a finales de semana.

Europa: pieza clave para Guaidó

De Bogotá, se llevó el compromiso del jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, para un mayor apoyo en su lucha para sacar del poder a Nicolás Maduro. Y el gobierno británico de Boris Johnson prometió trabajar para que «se rindan cuentas» por la crisis en la región.

Y, todo ello, en un contexto de estancamiento de la crisis política en Venezuela, desde que en enero de 2019 Guaidó, como líder del parlamento venezolano, se juramentó como presidente encargado de Venezuela. Desde entonces obtuvo el reconocimiento de medio centenar de país, entre ellos 25 de la UE.

«Si Guaidó quiere desbloquear el ‘impasse’, necesita contar con otros aliados más allá de los apoyos tradicionales de Estados Unidos y el Grupo de Lima. Europa emerge evidentemente como pieza clave», explica a la AFP Carlos Malamud, del centro de reflexión Real Instituto Elcano

Sin embargo, la respuesta de los europeos, cuyas decisiones en política exterior requieren la unanimidad, no se movió por el momento de las posiciones expresadas en los últimos meses.

El líder opositor sí recibió el respaldo claro de eurodiputados de la Eurocámara, adalid del apoyo europeo a la oposición venezolana a la que recompensó en 2017 con el premio Sájarov a la libertad de conciencia.

El presidente de la Asamblea Nacional agradeció al ex presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, su apoyo a los venezolanos a su llegada al parlamento.

Crisis «arrinconada»

¿Qué puede hacer la UE? Sus iniciativas están en punto muerto. El Grupo Internacional de Contacto, que promovió junto a países latinoamericanos y europeos no se reúne desde hace meses y, pese a la presión de Washington para adoptar más sanciones, la última serie se adoptó en septiembre.

Venezuela se convirtió en 2017 en el primer país latinoamericano sancionado por la UE que, desde entonces, ha impuesto un embargo de armas. Además de las sanciones contra 25 funcionarios venezolanos por el deterioro del Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos.

Pero esta crisis estuvo «arrinconada en los últimos meses» en la agenda de la UE, la cual ha estado centrada en los conflictos y tensiones en Oriente Medio y en el norte de África, reconoció Borrell el lunes tras reunirse con los cancilleres europeos.

Durante la reunión, el jefe de la diplomacia comunitaria constató la situación de bloqueo en el país y la imposibilidad de su enviado especial Enrique Iglesias de llegar incluso a Caracas, según otra fuente europea.

Próxima reunión de GIC

La canciller española, Arancha González Laya, quien recibirá al líder venezolano en su visita a España el fin de semana, propuso su país para albergar una futura reunión del GIC. La propuesta pretende seguir intentando impulsar una salida a través de elecciones democráticas.

Pero «la capacidad de acción de la comunidad internacional en una crisis como esta es muy limitada y depende de la voluntad de las dos partes», explica Malamud, quien subraya la «resistencia del gobierno de Maduro a negociar» como demuestra «el fracaso de la iniciativa de Noruega continuada en Barbados».

El analista sobre América Latina ve en este contexto el viaje de Guaidó hacia Davos como una manera de presentarse como un líder legítimo y abierto al mundo. Cree que con esto el líder venezolano puede patentar las diferencias entre sus aliados y China, Rusia, Nicaragua, Irán, Bielorrusia, aliados de Maduro.




Cortesia El Nacional