A tres días de la cita con las urnas y con el fantasma de una nueva crisis económica sobrevolando las cabezas de los votantes, este jueves la Comisión Europea ha rebajado la previsión de crecimiento económico para España en cuatro décimas.

El pasado julio, Bruselas estimó el aumento del PIB español en 2019 en un 2,3%, sin embargo esa previsión ha sido ahora rebajada al 1,9%, debido principalmente a los indicadores económicos nacionales y a la desaceleración de toda la eurozona.

De cara a 2020, la previsión es aún más pesimista, fijándola en el 1,5 %, muy por debajo de las proyecciones más recientes del Gobierno.

Las Previsiones Macroeconómicas de Otoño publicadas por el Ejecutivo comunitario proyectan además que el déficit público sea del 2,3 % del PIB este año, la misma cota que calculaban en mayo, y que en 2020 baje al 2,2 %, dos décimas por encima de sus últimas estimaciones, en ausencia de Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio.