EFE

Bolivia buscará apoyo internacional en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) para la recuperación de la Chiquitania, que sufrió graves incendios que arrasaron con millones de hectáreas de bosque y pastizales.

La ministra interina de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert, informó que Bolivia participará en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático COP25, según un boletín de esa cartera.

En la reunión, la representación boliviana va a «exponer la política del Gobierno» de la presidenta interina del país Jeanine Áñez sobre las áreas protegidas con énfasis en la situación de la Chiquitania, según el comunicado.

«(…)Buscamos el apoyo y acompañamiento internacional para recuperar las áreas afectadas», expresó Pinckert en el boletín sin dar más detalles.

También se abordará la situación del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), una importante reserva natural donde se pretendía construir una carretera en el gobierno del expresidente Evo Morales.

Además, expondrán sobre la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía, en la región sureña de Tarija, donde empresas petroleras realizaban exploraciones de hidrocarburos que por ahora está paralizada.

La ministra junto a un grupo de representantes de pueblos indígenas «provenientes de las áreas protegidas» partieron hacia Madrid, donde se realiza la cumbre climática, y se prevé que la representación boliviana tome la palabra el miércoles 11 de diciembre.

La Chiquitania boliviana, en la ciudad oriental de Santa Cruz, sufrió de graves incendios desde comienzos de agosto que arrasaron millones de hectáreas de bosques y pastizales, además de la vida silvestre que albergaba el lugar.

La superficie quemada comprende reservas y áreas naturales protegidas, que son el hábitat de importantes especies de plantas y animales salvajes en la Chiquitania, una zona de transición de entre el Chaco y la Amazonía.

La contingencia provocó que inicialmente la Gobernación de Santa Cruz declarara la emergencia departamental y que luego el Gobierno nacional se abriera al apoyo internacional, aunque sin decretar un estado de emergencia nacional que reclamaban distintos sectores.