Tras la crisis sanitaria, nos enfrentamos a una crisis social de empleo muy profunda, donde las viejas fórmulas de activación del empleo, en sectores de bajo valor añadido o la subvención de sectores abocados a desaparecer, ya no nos servirán. La crisis que vivimos en el 2008 ya nos dejó patente la ineficacia y falta de sostenibilidad de estas medidas. Y ahora con el acelerón de la digitalización sin precedentes que estamos viviendo todo apunta en otra dirección. Hoy, la solución en la lucha contra esta pandemia del paro que lacra nuestra sociedad, generando pobreza y desigualdad, pasa por una reconstrucción de la economía en clave tecnológica, y por una apuesta decidida por la digitalización de todos los sectores y por el ecosistema tecnológico de la ciudad.

Otros países como EE.UU., Israel, y algunos países nórdicos ya nos han mostrado el camino. En la última década, en EE.UU. la inversión en empresas tecnológicas ha generado más empleo y crecimiento económico que cualquier otro sector. Con solo una inversión anual del 0,3% del PIB, estas empresas representan el 21% del PIB y un 11% del empleo. Un efecto multiplicador tremendo en la economía que ha ayudado a crear millones de puestos de trabajo de personal altamente cualificado.

Estas empresas tecnológicas tienen tasas de crecimiento un 50% superior a la media y el crecimiento de su empleo es 8 veces mayor que la media de las empresas privadas. Hoy, con los datos en la mano, ya no se puede negar que el sector tecnológico es la industria con mayor capacidad de generación de puestos de trabajo, un empleo de alto valor añadido, pero sobre todo con capacidad de crear empleo más rápidamente. En Barcelona el sector tecnológico ha sido el único sector que incluso durante el confinamiento ha generado empleo neto en la ciudad. Esta apuesta por la reconstrucción tecnológica del empleo tiene que ser firme, decidida y coordinada entre todas las administraciones y agentes sociales y empresariales, mediante un plan transversal de digitalización de todos los sectores.

Un plan de ciudad ambicioso, con objetivos y medios concretos, para que en 5 años el sector tecnológico suponga el 15% del PIB y el 10% del empleo de la ciudad. Un plan integral que integre: 1) Ayudas a la digitalización de nuestro tejido productivo de pymes, durante el confinamiento un pequeño comercio que ya contara con un 20% de sus ventas a través de un canal digital hubiera superado mejor el confinamiento. 2) Desarrollo de más hubs tecnológicos como el Pier01 Barcelona Tech City, como base de atracción de Economía 1/7/2020 about:blank about:blank 2/2 talento y desarrollo del talento local. 3) Programas de coinversión pública-privada en empresas de base tecnológica y científica. Países como Francia, Alemania, Reino Unido, Holanda, con planes de hasta 4.000 millones de euros, han reaccionado rápidamente.

Mediante coinversión en acciones y no subvenciones para asegurar un retorno económico del dinero de los contribuyentes. 4) Desarrollo de un plan de formación global en las nuevas tecnologías, en todos los perfiles de edad, para realizar un reskilling de las capacidades de todas las personas que conformamos la base de trabajo, y sobre todo para no dejar a nadie y romper la brecha digital. En definitiva, un plan que maximice la apuesta por la capitalidad tecnológica de Barcelona, situada como uno los tres/cuatro hubs tecnológicos más importantes de Europa y que en estos momentos constituye uno de nuestros grandes activos para superar esta crisis. Hemos aplaudido de forma merecida cada día a los profesionales sanitarios que se han dejado la piel en la lucha contra la pandemia sanitaria. Quizás sería el momento de salir también a aplaudir a los autónomos, pymes, emprendedores, start-ups que creen empleo y luchen contra la pandemia del paro que afectará a más del 20% de la población

Cortesia de La Vanguardia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here