Atentado contra embajada cubana en Estados Unidos

En la madrugada de este jueves 30 de abril aproximadamente a las 2:10 de la madrugada, la Embajada de Cuba en Washington sufrió un atentado a disparos con un AK47, según las primeras versiones. Ocasionando algunas perforaciones en columnas del edificio lo que se puede observar en fotos.

Mas allá de ser un hecho real, me llama la atención la hora del suceso. Y el hecho que el perpetrador se quedó tranquilamente esperando por las autoridades.

Por la hora se deduce que el atacante no pretendía causar víctimas mortales. Y el hecho de esperar porque lo detuvieran facilitaría que el escandalo por el acto terrorista fuera de forma inmediata. Cualquier persona en su sano juicio sabe que cualquier atentado contra una sede diplomática es catalogado de terrorista, aunque no cause víctimas, y es sancionado con largas condenas de cárcel.

A quien le conviene este escándalo

El régimen cubano en estos momentos se debate entre las presiones internacionales por la represión contra la sociedad civil cubana, llámese disidentes u opositores, periodistas independientes o el pueblo en general, ya que ha criminalizado hasta la toma de una foto o un video por cualquier ciudadano aun antes de subirlo a la red de redes. Sumado a esto el descontento popular por el hambre y las carencias de los alimentos y productos básicos, aumentado en este momento por el mal manejo del Coronavirus.

Aumentan en las redes las acusaciones por el atropello de las fuerzas represivas cubanas contra su pueblo. Las golpizas contra los ciudadanos por la menor protesta o discrepancias sean hombres o mujeres, las desapariciones forzosas después de las detenciones, ya que se niegan a informarles a sus familiares sobre los lugares de detenciones y las elevadas multas. Hacen de Cuba una gigantesca hoya de presión a punto de estallar si no tiene una válvula de escape. Que mejor golpe de efecto para unir al pueblo alrededor de su decadente sistema, que el atentado a otros cubanos donde quiera que estén.

Dos pájaros de un tiro

La politización de este vandálico atentado sera utilizado contra la administración Trump. Según pudieran pensar los acólitos del régimen, bien manejada. Le puede facilitar una campaña contra las elecciones de los Estados Unidos. Para tratar de socavar el apoyo a la candidatura de Donald Trump y así permitir, o al menos tratar, que los Demócratas lleguen al poder. Sabiendo de antemano que cuentan con el apoyo de estos para beneficiar a la dictadura cubana y poder seguir oprimiendo y reprimiendo al pueblo cubano. También este hecho sera usado en contra de la oposición acusandola de promover la violencia, tratando de desvirtuar el carácter pacifico de su lucha.

No tengo pruebas de mi conjetura, pero conociendo a los cuerpos represivos de la isla, por lo años de enfrentamiento y la represión que ejercieron en mi contra y las presiones contra mi familia. Puedo inferir que Alexander Alazo Hernández, nombre con el que identificaron al atacante no actuó por iniciativa propia. Detrás de todo creo esta la mano de la Seguridad del Estado Cubano. Como lo deben ver comprometido o presionado y por medio de quien, se sabrá en su momento.

Hace apenas dos o tres días se dio a conocer las brutales presiones que ejercieron contra un joven cubano de visita en la isla. Para quebrarlo y convertirlo en informante de la Policía Política Cubana. Según sus palabras lo detuvieron y presionaron con tomar represalias contra su familia. Llegando al extremo de pronosticarle un atentado en pleno Estados Unidos si no colaboraba. El gran delito de este joven es que era o había sido colaborador del youtubers y analista Juan Juan Almeida. Testimonio que pueden encontrar en el canal del influencer en Diario de Las Américas.

Con esta forma de actuar del regimen de la isla todas las hipótesis son validas

Abel Escobar/ Noticias por el Mundo