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Chilenos van a las urnas en una elección marcada por la indecisión | Internacional | Noticias

A la votación llegan como favoritos representantes de los dos bloques políticos más extremos. Gabriel Boric, izquierda, y José Antonio Kast, extrema derecha.

Unos quince millones de chilenos, la mitad de ellos indecisos, están convocados este domingo a elegir entre siete candidatos al sucesor del presidente Sebastián Piñera. Las opciones van desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha. Estas elecciones son consideradas las más inciertas en los 31 años de democracia que lleva el país.

Estos comicios, los cuartos en Chile desde el inicio de la pandemia de COVID-19, tendrán lugar en medio de un leve repunte de contagios del virus. Los chilenos deben votar además, por 155 diputados, 27 de los 43 senadores y consejeros regionales.

El país transita por un periodo de cambios desde el estallido social que vivió en octubre de 2019, por lo que quien resulte electo presidente será clave para que estos cambios se concreten o no.

A la elección llegan como favoritos los representantes de los dos bloques políticos más extremos. El diputado del pacto Apruebo Dignidad, una coalición que reúne al Frente Amplio y al Partido Comunista, Gabriel Boric, el aspirante más joven en la historia con 35 años, y el abogado y político de extrema derecha José Antonio Kast, de 55 años, del Partido Republicano.

El candidato presidencial por el Frente Amplio, Gabriel Boric, durante el cierre de campaña. Foto: EFE

Sin embargo, el escenario no cuenta con encuestas recientes ya que la difusión de sondeos está prohibida por ley desde más de dos semanas. Otras candidaturas que pueden dar una sorpresa son la de la opción de la coalición de derecha oficialista, Sebastián Sichel, de 44 años, y la de la única mujer, senadora y exministra de Michelle Bachelet, la demócrata cristiana Yasna Provoste, de 51 años.

Para el analista político internacional Juan Velasco, el panorama en el país cambió bastante y dice que los chilenos pasaron de tener una situación aparentemente clara en la que se esperaba una segunda vuelta entre Boric y Sichel, a una incierta, luego que en pocas semanas Kast, afín a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y que muestra simpatía con el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y con Donald Trump, lograra posicionarse.

La analista y encuestadora Marta Lagos, directora ejecutiva de Latinobarómetro, dice que para comprender el auge que la extrema derecha estaría teniendo en Chile se debe entender que “hay una distorsión producida por la mediocridad de la política”… y que “así como estalló la izquierda a través del estallido social de 2019, ahora viene la contrarreforma”.

El candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast. Foto: EFE

Lagos manifiesta que pese a que la dictadura llegó a su fin, el autoritarismo siguió teniendo adeptos, un 40 % de pinochetistas en los años 1990 y que ahora ronda el 20 %. Sobre esta cifra, Velasco coincide y subraya que es la cifra que votó por el rechazo en el referendo para decidir la redacción de la nueva Carta Magna.

Velasco considera además que la popularidad de Kast creció gracias a algunas fallas del candidato oficialista durante la campaña y hasta por las presentaciones en los debates realizados, a las que califica de opacas. Velasco dice también que fue en esos mismos debates donde la figura de Kast ganó bastante visibilidad. Lo atribuye al apoyo de la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido ligado al pinochetismo, y al que Kast perteneció en sus inicios.

“En el último debate, Kast tuvo que cambiar su postura sobre muchas cosas que están en su propio plan de gobierno, por eso si llega a pasar a una segunda vuelta, sobre todo con Boric, le será mucho más difícil reforzar la postura de centro que Sichel sí tenía y que resultó mejor evaluado en el último debate”, dice Velasco.

El analista menciona que en esta elección ha habido gran interés entre el pueblo chileno para seguir los debates que fueron televisados, algo que no ha ocurrido en procesos anteriores y que podría ser clave para definir al ganador o a los finalistas para un balotaje el 19 de diciembre, en el caso de que ningún candidato alcance el 40 % de los votos, y para el que las alianzas y negociaciones serán decisivas.

El candidato presidencial independiente por Chile Vamos, Sebastián Sichel. Foto: EFE

El analista ecuatoriano y consultor político Oswaldo Moreno comenta que Chile viene de un desgaste del oficialismo producto de las protestas de 2019 y las dos candidaturas extremas que podrían enfrentarse en una segunda vuelta es algo que se está volviendo frecuente en la región.

“Se puede hablar de un empate técnico y de una segunda vuelta donde puede ocurrir cualquier cosa”, añade y comenta que sea cual sea el resultado, la relación de Chile con la región y específicamente con Ecuador seguiría siendo buena.

En tanto, en el caso de la izquierda, Velasco dice que “Provoste no pudo definir bien lo que representaba y que se puso en contraposición de Boric”, que apunta al cambio y a garantizar derechos, una postura muy alineada a lo que busca la redacción de la nueva Constitución, que ha seguido avanzando en paralelo.

“Provoste ya al final ha intentado reivindicar que ella es la Concertación”, la coalición centroizquierdista más importante de Chile que gobernó gran parte de los 31 años de democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), hoy desintegrada.

La candidata presidencial del Partido Demócrata Cristiano, Yasna Provoste. Foto: EFE

Velasco dice que luego de Boric, Kast, Sichel y Provoste, los otros tres candidatos no han generado mayor impacto.

“Marco Enríquez-Ominami, del movimiento País Progresista (PRO), un poético profesional y lleno de carisma, quedó debilitado por las acusaciones respecto a que recibió recursos de una empresa brasileña, similar a Odebrecht”, manifiesta el analista.

La otra opción de la derecha es Franco Parisi, del Partido de la Gente, y es un caso que le resulta curioso a Velasco, dice que el candidato hizo toda su campaña online ya que no se encuentra en Chile. Posee una orden de arraigo por un juicio de estafa y tiene otro por pensión alimenticia. “Parisi es una anomalía que no se había visto antes en Chile, pero aun así en las encuestas tiene el 10 %”.

En el país, al igual que en los otros de la región que han enfrentado procesos electorales recientemente, existe el temor de lo que puede llegar a representar la extrema izquierda. Ciudadanos venezolanos y peruanos, la primera y segunda comunidad extranjera, consideran a Kast la opción menos peligrosa para Chile, recoge AFP.

Este grupo poblacional puede acudir a votar, si reside por más de cinco años en el país. El Servicio Electoral (Servel) ha convocado a más de 400.000 personas. (I)

Los siete presidenciables chilenos

  • Gabriel Boric, de 35 años, es el candidato del Frente Amplio por el pacto Apruebo Dignidad. Es la persona más joven en la historia del país que compite por la Presidencia. Su vida política empezó hace una década. Como dirigente político lideró protestas estudiantiles por la enseñanza gratuita y se define como ecologista, feminista y crítico del modelo liberal heredado de la dictadura militar (1973-1990).
  • José Antonio Kast, de 55 años, pertenece al partido Republicanos por el Frente Social Cristiano. Es defensor de políticas radicales contra la migración, férreo crítico del aborto y del matrimonio igualitario, cercano a la dictadura de Augusto Pinochet. Fue concejal de 1996 al 2000 y diputado desde el 2002 hasta el 2018. Buscó la Presidencia por primera vez en 2017.
  • Sebastián Sichel, de 44 años, sin afiliación partidaria, es la opción de la Democracia Cristiana, fue la sorpresa en las primarias de la centroderecha oficialista. Fue ministro de Desarrollo Social del actual Gobierno y presidente del Banco Estado, cargo que dejó para ser candidato. Excatólico, está a favor del matrimonio igualitario, la adopción entre parejas homosexuales y apoya el aborto solo en riesgo de vida, inviabilidad fetal y violación.
  • Yasna Provoste, de 51 años, representa a la antigua Concertación, reformulada como Nuevo Pacto Social. Fue destituida por el Congreso cuando era ministra de Educación y obligada en 2008 a pasar cinco años fuera de la actividad pública. En 2013 regresó a la política y se convirtió en diputada y luego en senadora. En marzo de 2021 asumió la presidencia de la Cámara Alta. Su estilo es dialogante y apuesta por la descentralización y el feminismo.
  • Franco Parisi, de 54 años, es la opción del Partido de la Gente, de línea centroderecha. Es economista y se postuló por segunda vez a la Presidencia, esta ocasión sin vivir en Chile, reside desde hace más de un año en EE. UU. Toda su campaña fue telemática y no participó en el debate por dar positivo por COVID-19. Tiene vigente una orden de arraigo por adeudar la pensión alimenticia a sus hijos desde 2016.
  • Eduardo Artés, de 70 años, es el candidato de la Unión Patriótica de ultraizquierda. Educador y exmilitante del Partido Comunista Acción Proletaria. Fue opositor de Salvador Allende. Se considera admirador del régimen de Corea del Norte. En 2019 manifestó su apoyo a Nicolás Maduro cuando asumió de nuevo el poder.
  • Marco Enríquez-Ominami, de 48 años, del Partido Progresista, es un cineasta chileno-francés, exdiputado. Postula por cuarta vez consecutiva a la Presidencia. De la candidatura de 2013 arrastra una acusación de la Fiscalía por emisión de facturas falsas por servicios no prestados a una contratista por más de $ 400 millones, causa en la que está a la espera del juicio oral. (I)

El Universo

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