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A gobierno y empresarios no les inquieta la llegada de un comunista a la presidencia del PIT-CNT – Noticias Uruguay

Marcelo Abdala será el tercer presidente en la historia del PIT-CNT. El primero fue José D’Elía, un referente histórico del sindicalismo que asumió como presidente honorario en 1993. Después vino Fernando Pereira, cuando en 2015 la central puso fin a la modalidad de coordinadores, instaurando en cambio una conducción bajo presidencia, vicepresidencia y secretaría general. Ahora será el turno de Abdala, hasta ahora secretario general.

La consagración le implica ser la cara más visible del movimiento sindical, y supone un cambio en el mando, que pasa de Articulación –una corriente más moderada encabezada hasta ahora por Pereira– al ala más afín al Partido Comunista (PCU). A pesar de las dudas por la radicalización en el tono que eso pueda conllevar, gobierno, sindicalistas, empresarios y el propio Abdala reivindican la «continuidad» en el relacionamiento «cordial» e «institucional».

«Hay un vínculo cordial, con diferencias enormes en lo político pero con mucho respeto», dijo el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, a El Observador. «Las definiciones del Congreso ratifican líneas de trabajo que dan la impresión de una línea de continuidad. Por lo tanto, como el propio Marcelo Abdala ha dicho, no se registran situaciones que ameriten un cambio en el relacionamiento», afirmó el jerarca. 

La continuidad motiva incluso el cuestionamiento de la corriente minoritaria en el PIT-CNT. Así lo expresó Sergio Sommaruga, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep), quien reprochó que –a pesar de tratarse de una «fórmula democrática» negociada en el Congreso de la central– las tres figuras de la nueva dirección implica que no haya «renovación ni recambio generacional alguno»

Como secretaria general del PIT-CNT asumirá Elbia Pereira, líder de la Federación Uruguaya de Magisterio y exponente en este caso de Articulación, que cede la presidencia tras la salida de Pereira para postularse a la conducción del Frente Amplio. Joselo López, de los funcionarios públicos, será el vicepresidente, como representante de la corriente En Lucha, con quienes moderados y comunistas debieron tejer acuerdos. 

Abdala ingresó al Secretariado Ejecutivo 20 años atrás, a nombre de los sindicatos metalúrgicos. Esa trayectoria es destacada por el exministro de Trabajo durante el gobierno de José Mujica, Eduardo Brenta, quien resaltó un «proceso muy cercano a natos negociadores como Juan Castillo y Fernando Pereira». El primero fue coordinador de la central sindical, director de Trabajo durante la última gestión frenteamplista y actual secretario general del PCU. Brenta subrayó que ambos dirigentes contribuyeron para «acumular una experiencia muy positiva» desde la central. 

Metalúrgico

De cara a obtener un título de sociólogo, Abdala está escribiendo su tesis sobre el conflicto sindical de los metalúrgicos en 2011, una huelga de un mes de duración que enfrentó a trabajadores con empresarios en plenas conversaciones para zanjar convenios colectivos. La manifestación implicó la ocupación de más de 60 fábricas del rubro y el pronunciamiento de la Justicia en dos ocasiones al declarar a esta herramienta como ilegítima. El conflicto acabó por zanjarse con la mediación del Ministerio de Trabajo y la creación de un Fondo Social. 

Consultado por El Observador, el presidente de la Cámara de Industrias, Alfredo Antía afirmó con respecto a Abdala: “Que le vaya bien, que reine el beneficio mutuo, que los acuerdos de futuro se hagan en respeto a los convenios internacionales del trabajo, cosa que es materia pendiente en el país. Que esto permita el desarrollo sostenible del empleo, de las empresas. Lo que me gustaría es que las imágenes radicales que cada tanto aparecen, queden definitivamente en el pasado”. 
Antía dijo que tuvo encuentros con Abdala cuando aún era secretario general de la central. “Seguiremos teniéndolos en el futuro. Es una expresión de deseo”, sostuvo. 
“Lo que uno espera es que más allá de las convicciones –que es legítimo que los dirigentes sindicales las tengan– es el momento de la responsabilidad. Que la ética de la responsabilidad supere a la de las convicciones y conduzca adecuadamente a las empresas y, en el caso de Abdala, a los trabajadores a los puntos de encuentro, a los puentes, a las soluciones pacíficas de las diferencias. Diferencias que siempre existirán, pero que una vez que uno está en la posición más alta, lo que uno tiene por encima de las convicciones, es la responsabilidad de la conducción de las cosas”.

En la Cámara Metalúrgica conocen el estilo de Abdala como pocos. «Si lo tengo que definir, creo que es un tipo duro que ahora cambia de posición», apuntó el tesorero  de la gremial, Andrés Fostik, quien estuvo en la primera línea de las conversaciones. No obstante, aseguró que evaluar cómo impacta su llegada a la presidencia consiste en una «adivinanza» para la que no está «en condiciones de prejuzgar». «Yo entiendo que no nos será desconocida ni sorpresiva su forma de actuar», aventuró. 

Marcelo Abdala durante el conflicto sindical de 2011

Fostik definió al sindicalista como «alguien duro y con buena memoria», que «no se olvida de un convenio al otro» a la hora de negociar. No obstante, valoró como positivo al vínculo generado con los años: «Trabajar con gente que uno conoce siempre es mejor. Para nosotros es una figura más conocida que el propio Fernando (Pereira)», zanjó. 

Como antesala a un estilo «duro» pero capaz de cerrar acuerdos, se señala el convenio logrado en el sector metalúrgico días atrás, por encima de los lineamientos de la pauta remitida por el gobierno. La firma supone el primer convenio colectivo en seis años, esta vez sin las medidas drásticas del 2011, pese al peso demostrado en la negociación por el que es uno de los sindicatos más fuertes en el movimiento, la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra). 

La presidenta del sindicato policial –integrante de la corriente Articulación–, Patricia Rodríguez, había planteado en la previa sus dudas respecto la figura de Abdala. «Pensamos que si se mantiene la figura de la presidencia, tendría que ser de Articulación. No es contra la persona, que incluso nos ha respaldado más de una vez dentro del PIT-CNT. Es por lo que representa. Nosotros apostamos a un PIT-CNT más inclusivo, menos radical y más cerca de la gente, esté sindicalizada o no. No nos parece que Abdala sea la figura adecuada», declaró semanas atrás en entrevista con Búsqueda.

Consultada este lunes por El Observador, Rodríguez expresó que a pesar de su deseo de que la presidencia continuara en manos de Articulación, se logró un «consenso» en el Congreso del PIT-CNT. La sindicalista señaló «una impronta diferente» en Abdala, aunque «en la correlación de cargos» en la conducción –con Elbia Pereira en la secretaría general– la central sindical podría mantener su rumbo. 

El propio Abdala, en diálogo con El Observador el domingo, señaló: «No me imagino un sobresalto de ninguna manera. Voy a trabajar con Elbia y Joselo y voy a tratar de que estén involucrados en todas las cosas».

La asunción de Abdala se da en un marco de una creciente conflictividad ante el retroceso del covid, las negociaciones de la novena ronda de salarios, las obras en el puerto y UPM. 



El Observador

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