Daer, Acevedo y Fernández, en septiembre, en Tucumán; mañana se volverán a encontrar en la provincia norteña Fuente: Télam

Alberto Fernández tendrá mañana su debut como presidente electo en el interior del país. Viajará a Tucumán para asistir a la asunción del segundo mandato de
Juan Manzur, uno de los gobernadores más activos en la reconstrucción peronista desde que Fernández fue ungido por
Cristina Kirchner como candidato presidencial.

Invitados por el anfitrión, asistirán también las máximas autoridades de la Unión Industrial Argentina (
UIA) y de la
CGT. Servirá de excusa perfecta para escenificar avances en el acuerdo productivo que impulsa Fernández de la mano de empresarios y sindicalistas, y que podría derivar en el nacimiento de un Consejo Económico y Social a partir del 10 de diciembre próximo.

“Tendrá mucho de gestualidad el encuentro. Habrá reuniones y se darán diversos espacios para conversar. Hay que empezar a entender que este es el único camino”, valoró un sindicalista de jerarquía de la CGT la convocatoria del mandatario tucumano.

La tropa de gremialistas se espera numerosa. Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT, viajará esta misma noche, en una primera avanzada. Se sumarán su hermano Rodolfo, Carlos West Ocampo, José Luis Lingeri, Andrés Rodríguez, Sergio Sasia, Antonio Caló, Norberto Di Próspero, Omar Viviani y Osvaldo Iadarola. Es una incógnita lo que hará Hugo Moyano, que también fue invtado por Manzur. Al jefe camionero tampoco se lo vio en el búnker del Frente de Todos, el domingo a la noche.

Por el lado de los empresarios, se espera la presencia de Miguel Acevedo, titular de la UIA, y de su segundo, Daniel Funes de Rioja, aunque éste último aún no lo dio por confirmado. También irá Marcelo Fernández, de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), que reúne a cientos de pymes.

En reuniones preliminares alentadas por Fernández tras su victoria en las PASO, empresarios y sindicalistas trabajaron en un programa económico para la producción y el trabajo, cuyo eje estaría en la previsibilidad cambiaria, un acuerdo de precios y salarios “relativos”, fomentar más exportaciones y proteger la producción nacional. Se trata por ahora de un borrador cargado de buenas intenciones, en el que aún no figuran en detalle los puntos más espinosos: reducción de los costos laborales, la modificación de los convenios colectivos de trabajo y un pacto antidespidos.

A través de un comunicado, la CGT aceptó la convocatoria al diálogo con todos los sectores para “reconstruir el país con cifras críticas de desempleo y pobreza luego de cuatro años de políticas neoliberales que lastimaron el tejido social”. El mensaje de la central obrera agrega: “Estamos convencidos y preparados para afrontar un diálogo social amplio, maduro y profundo, con políticas públicas fuertemente orientadas a la recuperación de la producción y el trabajo genuino, desalentando la especulación financiera, y protegiendo a los sectores más vulnerables”.

El ministro de Trabajo de Fernández

La tropa de sindicalistas que se acercó anoche al búnker del Frente de Todos a celebrar el triunfo de la fórmula Fernández-Cristina Kirchner se llevó una noticia: el 10 de diciembre será elevado el rango a de ministerio la Secretaría de Trabajo y el funcionario que designará Fernández para el área será
Claudio Moroni, con trayectoria durante los 90 en la Superintendencia de Seguros, la Anses y la Afip.

Moroni, que estudió abogacía junto con Alberto Fernández, fue superintendente de Seguros de la Nación en dos períodos: primero entre 1995 y 1998 y después entre 2002 y 2004. La primera vez sucedió justamente a Alberto Fernández, quien había ejercido esa función a principios del gobierno de Carlos Menem. Fue además directivo del Grupo Banco Provincia y consultor en temas de seguros del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ocupó en 2004 la jefatura de la Sindicatura General de la Nación.

“Es un dirigente que conoce como nadie el Estado”, dijo un sindicalista sobre el futuro ministro de Trabajo.

ADEMÁS